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jueves, 31 de diciembre de 2009

Luego de tantas vueltas, el balance anual..


Empecé el 2009, para variar, rogando que fuese un año mejor que el que se había ido. Lo empecé planeando un viaje a BA para ver a mi ex. Fui, la vi, pasamos 3 días de hotel reconciliando viejos rencores y haciendo el amor. Volví a Córdoba, comencé a buscar trabajo, fui a un par de entrevistas, prácticamente no salió nada. Decidí alejarme un poco de la pendejada de Fotolog y meterme en un ambiente más interesante. Abrí este blog. Comencé usándolo sólo como herramienta catártica, nadie lo conocía ni leía, luego me metí en la red social de otros blogs. Conocí gente decente y otra gente un tanto loca de atar. Por cosas de la vida y pérdida de la paciencia, pero recuperación de la dignidad, decidí borrar de mi vida a la persona que consideraba indispensable para mis días, el amor de mi vida, la mujer que más feliz me hizo y, sin embargo, más me lastimó. La borré de todos lados, lloré, caí nuevamente en una angustia insostenible. Volví a la casa de mis viejos en busca de apoyo, blanqueé mi sexualidad con mi papá que era el único que no tenía confirmación todavía. Sorprendentemente fue la persona que mejor lo tomó. Mientras tanto me peleé a la distancia con mi mejor amigo, quien bajo una excusa bastante sonsa camufló la frustración por su amor no correspondido. Luego de un mes y medio de pasarme tirada en la cama llorando y durmiendo para olvidarme de ella, volví a Córdoba para retomar las clases. Cursé las últimas 3 materias de la Licenciatura. No me quedó otra más que desarrollar independencia social en mi facu, así que me relacioné con un par de gente y afiancé vínculo con otra que ya conocía. Me enganché con alguien mayor que sabía que no era para mí, me duró unos meses el encantamiento hasta que me cansé de un par de situaciones y la vida sanamente decidió poner distancia a la fuerza entre ambas. Menos mal. En agosto tuve mi acto de graduación de la carrera que ya había terminado el año pasado. Después de tanto voy-novoy-voy, fui y fue uno de los peores momentos de mi vida. Se resume diciendo que después de meses, nos vimos...como sabía que iba a pasar. Llanto de nuevo y querer desaparecer de nuevo. Nos pasamos al lado reiteradas veces y ni nos miramos a los ojos, como si no nos conociéramos, como si no hubiésemos estado juntas tantos años, como si no hubiésemos sido tan partícipes de la vida de la otra. Caer y levantarse, una y otra vez. Empecé a solicitar becas para irme a US o Canadá. Se me dio la posibilidad en un par de Universidades de Canadá para hacer un Máster. Por cosas de la vida, abandoné la búsqueda y renuncié a enviar el proyecto de investigación que me pedían, por más de que ya lo tenía y sólo tenía que redactarlo. Se me terminaron las vacaciones de invierno y me adscribí a una cátedra de la facultad, cosa que jamás creí hacer. Volví a hablarme con alguien X vía Internet sabiendo que había posibilidades de que pasara algo, por más que me había recontra jurado no volver a hacerlo para evitar una segunda relación a distancia. Nos freakeamos por las infinitas y enormes coincidencias. Leí mucho: novelas, poesías, ensayos, monografías, artículos, blogs. Escribí mucho: lo que ven acá, cosas que no ven, ensayos, análisis literarios. Me aislé de muchas personas y retomé relación con otras. Vi muchas películas. Empecé terapia, mes y medio después la abandoné con la promesa de buscar otra terapeuta. Luego de un mes de charlas interesantes, hice algo que jamás me habría imaginado: me fui a Rosario a verla. Volví y tiempo después vino ella. Se fue a US, me quedé con mi rutina cordobesa y tratando de sobrevivir a peleas familiares. Me fui de mi casa cuando el hartazgo se apoderó de mí. Me fui a vivir momentáneamente con mi primera ex novia y su novia. 2 meses ahí, bizarro, lo sé. Me volví a ir a Rosario, 20 días esta vez; conclusiones varias. Amé de nuevo. Regalé varias primeras veces. Sonreí mucho y lloré otro tanto. Volví y extrañé demasiado. Rendí mi última materia, empecé a buscar de nuevo trabajo, me frustré de nuevo. Volví al nido una vez más, me junté después de años con ex compañeros del colegio (otra cosa que jamás creí hacer), pasé una cena de Navidad de mierda (y la de año nuevo no se avecina muy prometedora). Extrañé de nuevo, lloré de nuevo, decidí evadir la realidad de nuevo. Retomé las salidas, el alcohol, la joda, el dormir de día y salir de noche. Volví a sentir que fue un año de mierda, que mi cabeza es un living hell y que la vida me aplasta. Confirmé cuán de fierro son algunas personas que tengo cerca y qué tan cero a la izquierda son otras. Y con el corazón hecho añicos, nos distanciamos. Y yo sola espero…tantas cosas.

Año en el que aprendí cuánto puede quedar uno marcado por el pasado y asimismo cuánto puede uno marcar el futuro de otros. Año en el que confirmé que no importa cuánto te dé una persona, sino que importa quién te lo dé. Año en el que observé cuán egoístas, mentirosas y traicioneras podemos ser las personas. Año en el que sentí en experiencia propia y ajena cuán injusta puede ser la vida. Año de peleas y discusiones a granel con muchas personas. Año en el que me deshice de cuanta persona me lastimara o molestara. Año de reconciliación con otras. Año de cansancio y depresión. Año de redescubrir el amor, de “resucitar ganas”. Año de frustración personal. Año de animarse a nuevas experiencias. Año de algunos cambios de pensamiento y de personalidad. Año de bastante introspección. Año de repetir un par de errores y de evitar unos cuantos otros. Año de aprender cierta independencia. Año de no poder evitar ciertas otras dependencias. Año de hacer y deshacer planes. Año de inestabilidad emocional y mental. Año de miedos e indecisiones. Año de varios arrepentimientos pero de un par de alivios. Año de elegir la sanidad mental y hacer lo posible en pos de eso. Año que por fin se fue.

lunes, 28 de diciembre de 2009


"..que nuestros argumentos y razones
y nuestras alegrías y tristezas
están jugando al ajedrez con piezas
iguales en color y proporciones.."
"Let me not to the marriage of true minds
Admit impediments: love is not love
Which alters when it alteration finds"


Sonnet 116 - W. Shakespeare

sábado, 26 de diciembre de 2009

Lisa y llana catarsis:
la puta que te parió!!!

martes, 22 de diciembre de 2009

Me debato entre ideas opuestas. Caigo en inestabilidad de fe, fuerza y voluntad. Un minuto pienso algo y luego algún detalle me lleva derechito a su opuesto y no necesariamente, su complemento.

Entiendo y razono, trato de ser empática y me baso en haber pasado por algo similar para conciliar sus necesidades con las mías. Sin embargo, basta sentir ese malestar en mi pecho o esa humedad tibia en mis ojos para que cambie de opinión y me gane el trofeo a la inconsistente del año, premio con el que me vengo familiarizando los últimos años. No, no dudo de dónde estoy parada yo. No, no dudo de lo que yo quiero. De lo que dudo es de que lo que yo quiero sea posible.

Será que no voy a dejar de querer lo que quiero y mi razón operante momentáneamente no lo percibe. Y otra vez esa necia y errante constancia a la que tantos textos le dediqué.

Hay cosas que no las veo coherentes; hay cosas que no creo que lleven hacia donde se supone que deben arribar.

Y otra vez la gran disyuntiva. Otra vez ese tire y afloje entre yo y mi otro yo. El yo-yo marea. De acá para allá. De arriba abajo. Dar tantas vueltas para terminar en el mismo lugar del que se partió. Dar tantas vueltas para terminar tan enredada como al principio.


..sitting, waiting, wishing..

domingo, 20 de diciembre de 2009

Se supone que…[tantas cosas que prefiero no enumerar porque me afloja el lagrimal]. Pero lo cierto es que sigo preguntándome una y otra vez en qué momento fue que terminamos en esto, pero en realidad lo sé. Inmediatamente después me pregunto por qué fue que se dieron así las cosas, pero también lo sé. Supongo que mi ciclo inquisitivo interminable se debe a que no acepto la situación actual. Me cuesta creer que en la balanza cierto pasado pese más que cierto presente. Me cuesta seguir adelante cuando la seguidilla de eventos no es la deseada. Me cuesta dejar de lado ese dolor por el que había jurado no volver a pasar. Me cuesta entender que tengo que desarmar planes o bien dejarlos hibernando. Me cuesta ser yo, porque ese yo tenía algo de vos. Me cuesta tolerar esas ausencias, esas carencias, esos vacíos.


Claro, se me olvidó que hay cosas que no se eligen y, mucho menos, se controlan.






-missing like hell-

sábado, 19 de diciembre de 2009

Planear tu vida junto a una persona, vivir para y por eso. Levantarte un día y descubrir que tus sueños se evaporaron. Hacer esfuerzo para entender cómo de la noche a la mañana cambiaron las cosas y ese conjunto de detalles que permeaban tus días se escurren ágilmente como gotas de agua sobre las plumas de un ave. Sentir cómo se escapa entre tus dedos eso que tanto querías y que tanto te costó alcanzar. Y sin embargo vos no sos impermeable al dolor.

Idealizar. Ver impotentemente desde afuera cómo se derrumban una a una las piezas de eso que llevo años construir.

Aferrarse a la idea que uno tuvo de algo que tan feliz lo hizo en algún momento.

Revolcarte en la miseria de haberlo perdido. Tratar en vano una y otra vez de recuperarlo. Ver un día el calendario y darte cuenta de cómo pasaron los días y, sin embargo, vos seguís en el mismo lugar estancado…viviendo en el pasado, tratando de alimentarte con recuerdos que sólo te producen indigestión.

Resignarte una mañana y proponerte seguir adelante, tratar de ponerte al día con la línea del tiempo que avanzó sin vos. Trastabillar de vez en cuando y retroceder algunos casilleros. Y zigzaguear.

Cuesta. Cuesta filtrar toda esa masa de recuerdos para sólo quedarnos con lo bueno. Dejar esas impurezas de lado cuesta. De pronto muchas veces sentimos que lo tóxico sigue en el ambiente, persiguiéndonos, abrumándonos. O quizás nosotros mismos lo buscamos sin querer, queriendo. Y sin querer queriendo también contaminamos a otros que se nos cruzaron en ese camino rocoso.

Tirarte en la cama con la mirada perdida, tratando de visualizar toda la situación desde la mirada externa de un doble tuyo. Sentir tu cuerpo inerte, sin fuerzas, ajeno…sin vida. Notar una falta de correspondencia entre las órdenes mentales y los movimientos físicos. Desear el fin del mundo cuando sentís ese nudo que arde en la garganta y ese dolor interno que te retuerce y, llegado un momento, ni lágrimas te saca…porque ni fuerzas para eso te quedaron.

El tiempo sigue pasando, sabido es que nunca para…y cada tanto algún hecho desencadenante de sentimientos en vos te recuerda que el paso que pensaste haber dado no fue más que un paso en falso. Falsa alarma: retrocede casilleros.

La vida es un proyecto. Un proyecto que uno va planeando, poniendo a prueba, comprobando y refutando. Y como todo proyecto, está lleno de fases, de avances y retrocesos.

************

Quisiera decir (y de hecho a menudo lo digo) que hay cosas que no entiendo. Pero la realidad es otra, las entiendo demasiado y eso es lo que más asusta.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Y terminás haciendo lo que no querías…lo último que habrías hecho, pero con la esperanza de que sea lo mejor, al menos a largo plazo...porque a corto sabés que no lo es.

*****


Y luego de tanto altibajos, te dejo ir, con la esperanza de que vuelvas. Con la esperanza de que estés bien, de que esté bien, de que estemos bien.

Pero la sola idea de saborear algo que sabe, de alguna forma, al pasado, abruma. Sentimientos viejos. Sentimientos nuevos. Sentimientos encontrados. Y yo que no me encuentro conmigo misma. Y vos que no te encontrás con vos misma. Y nosotras que no nos podemos ayudar en la búsqueda…porque es algo personal, porque se escapa de nuestro control.

Palabras y más palabras en círculo vicioso: vórtice que arroja significantes violentamente a nuestro alrededor. Sin embargo, no hallamos significados; se perdieron en el espacio, como por arte de magia. Resultado de centrifugación.

Y te siento distante, y me duele. Y me distancio, y te duele. Nos dolemos. Lejos, cerca...nos dolemos. Y otra vez danzando torpemente en redondo. Es como dividir por cero.

Y arrojo esta solución, después de tantos borradores, después de tantas horas sin sueño, después de pensar y repensar en algo que resuelva la ecuación. Y divido por cero. Y sale esto…que no es la solución. Porque no hay solución.

Con vos se va una parte mía…y la quiero de regreso: te voy a estar esperando.


..::if you’re not part of the solution, you’re part of the precipitate::..

sábado, 12 de diciembre de 2009

"Si vos entendés lo que te dicen por lo que te llegó a los oídos y no por lo que el otro quiso decir, entonces habría que ver a qué llamás "mensaje".

¿Es lo que quise decir? ¿Es lo que a vos te llegó? ¿Es lo que vos interpretaste de lo que yo dije?

Y en esa ida y vuelta contradictoria te preguntás: ¿Cuántas cosas habré dicho sin haberlas dicho? E inmediatamente después te decís a tu propio ser: "eso explica tanto..."

Porque, claro, viviste la vida pensando que lo que uno dice es sólo lo que le sale por la boca, sin sospechar que a veces vale menos que el vómito de una rata.

Y ahí está, queda en evidencia total, y nadie te lo dijo, nadie lo anda gritando por ahí, porque basta con mirar: sacaste esa maderita que molestaba, y ninguno te avisó que estabas jugando al yenga. Y nada de lo que hiciste fue idea tuya, sólamente pensabas que era lo que tenías que hacer.

La euforia que me invade en estos días, el frenesí, la juventud, las pasiones y los vicios, esas cucharadas de vida que uno se las mete de una, pensando que el tarro nunca se vacía... Todo a raíz de pensar demasiado."


By Migue

lunes, 7 de diciembre de 2009

Al pedo. Todo, al pedo.

sábado, 28 de noviembre de 2009


Las irregulares rocas grises son algo más que una figura estática en el paisaje. Maraña de pelos lentamente danzando cual medusa en la sombría tranquilidad de esas oscuras aguas, resultado de negras sombras suicidas en el atardecer. Cabezas que rompen la lisa superficie líquida acompañadas de aureolas áuricas que giran en movimiento descendente y medio zigzagueante dejando en el olvido viejas promesas inscriptas en algún momento de armonía. No más que no correspondidos, en frustración y pena desbordante, rindiendo tributo a la poetiza. Futuras ánimas danzantes que enfrían con su esencia el compasivo mar que comenzaba a tragarse cada rayo de sol. Atardeceres. Culminaciones. Templada claridad que cede lugar a una gélida oscuridad. Léucade.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Me ha pasado de despertarme por ruidos. Mil veces, ¿a quién no? El teléfono que suena, algún desubicado que toca a la puerta, un vecino que grita, una frenada de autos en la calle…y la lista puede ser eterna.

Me ha pasado de despertarme por movimientos..una zamarreada, el gato que se te sube encima, el vehículo que agarra un pozo…típico también.

Me ha pasado de despertarme con la luz que entra por la ventana, cuando algún salvaje la abre en busca de que abandonés el mundo de Morfeo...o cuando te olvidaste de bajar la persiana y el nuevo día se anuncia con rayos de sol en tu cara que se frunce y, buscando la sábana, se da vuelta para desafiar la responsabilidad de empezar la rutina.

Me ha pasado de despertarme de mil formas, pero nunca me había pasado de despertarme por un olor. Eras vos, y yo no entendía nada. Flashes de tu cuello, de tus labios, de tu abrazo…y nada. Ojos a medio abrir, cerebro tratando de interpretar la música que entraba por mis oídos. Los auriculares, cierto. Abro un poco más los ojos, mientras mis manos tanteaban el alrededor en busca de tu mano, probablemente. Más flashes, sólo flashes. Ante mí la autopista y mi cerebro que estaba a medio camino de entender que la autopista y vos eran ideas mutuamente excluyentes. Ese aroma…eras vos….no, no eras vos. Era la vieja de mierda que tenía al lado que no tuvo mejor idea que estarse bañando en la misma loción J & J que vos usás y que evidentemente mi cerebro ya la archivó como referente tuyo.

La realidad puede resultar una gran desilusión. Desilusión que te lleva del segundo inconsciente al segundo de llanto calmo y cuasi disimulado. La realidad puede ser la impotencia de apretar el celular que quedó en tu mano, antes de dormirte, tras leer ese mensaje que horas antes había causado lágrimas similares. La realidad puede ser un sentimiento detestable a veces.

domingo, 15 de noviembre de 2009


Recuerdos de la eternidad que las siestas significaban en mi infancia. Explotar la creatividad para pasar el tiempo en el silencio de la casa de barrio alejada del centro de la ciudad. Esperar que mamá se levantara para llevarme a la casa de mi abuela, que llegara de trabajar para que fuésemos al centro o, si estaba en la casa de mi abuela, esperar que mi tía se levantara para que jugáramos Scrabble, generala o el capricho que estuviese de turno.

Divagar de cuarto en cuarto en punta de pie, lo más sigilosamente posible para no despertar a nadie, en caso de haberme compenetrado con algún pasatiempo. De lo contrario, si el aburrimiento me estaba devorando, haciendo ruido con cuidado, es decir, ruido que no parece resultado de un acto deliberado.

La palabra “sigiloso” la asocio con los ladrones. Eso me recuerda que mi mente asocia siempre, desde que tengo uso de razón, las palabras “ladrón” y “cocodrilo”. Esto viene a que la mente almacena vocablos de dos maneras, por semántica y por fonética. Mi hipótesis es que en los primeros aprendizajes de escritura y lectura en el colegio, cuando tocó aprender la combinación “dr”, esas dos palabras fueron ejemplos. Y supongo que para hacerlo más didáctico la maestra habrá incluido ilustraciones de las palabras en cuestión, lo que resulta en que no resulta raro que de vez en cuando me imagine un cocodrilo con antifaz. Estereotipos, otro tema.

Departamento rosarino medio en penumbras, índice de progresivo atardecer. Camino en medias, semi vestida, ya que la remera es pijama. Me cuelgo apoyada en el umbral de la puerta de la cocina, miro las hojas de las plantas del patio. Orejas de elefante. Con esa imagen surgió todo el debate mental que le precede a esta idea. Esa planta me recuerda mi infancia, las siestas en la casa de mi abuela, jugando al rayo del sol, probablemente haciendo travesuras. Creo que esas plantas las tengo muy presentes por lo mucho que me insistían con que me lavase las manos si las tocaba, porque “son venenosas”. Y eso me lleva a pensar que los caracoles, que tanto asco me dan, deben de tener linda tolerancia en el proceso químico de la digestión, porque se las comían que daba miedo.

Deben de ser orejas de elefante africano, los asiáticos las tienen más chicas.

Y volviendo a los caracoles, uno siempre se trepa a la medianera para cruzarse al patio de los vecinos a jugar fútbol cuando éstos se van de vacaciones. En una de esas veces fue que decidí no cruzarla más, o no al menos por la parte en la que la enredadera la empapelaba. Todavía escucho el crujido y siento la baba en mi mano cuando aplasté un asqueroso caracol con la palma de mi mano izquierda. No, obvio, luego de eso no salté para el lado del vecino a jugar en su meticulosamente cuidado césped que te ayudaba a imaginar que estabas en la bombonera. Obvio que salté para mi lado; con alta cara de asco fui a lavarme las manos en un ciclo interminable de jabón y agua.

Y ahora me pongo a pensar por qué puse jabón y agua y no agua y jabón, como es el normal orden de los elementos. Es como una expresión fija. Como blanco y negro, que en inglés es al revés…lo cuál me lleva a pensar la extrañeza de poner el negro primero…¿o será que el burro por delante?

jueves, 5 de noviembre de 2009

Cuarto de cuatro por cuatro, oscuro, ropa desparramada en la cama, en el suelo, sobre los muebles, tufo, olor a cigarrillo insoportable, como si hubiese estado fumando ahí por meses sin abrir la puerta o la ventana. Tufo que se te adhería a la piel y te penetraba por los poros hasta quemarte la garganta.

Sábanas de seda grises y su pierna a medio tapar. El torso desnudo y la mirada desviada, perdida en algún mundo paralelo. Jugaba con su anillo, como siempre que su mente evadía la realidad, como siempre que algo la perturbaba.

Sentía que algo oprimía su pecho, como si un camión le estuviera pasando por encima. Su infancia, destellos de la niñez que no pudo ser. Se veía a sí corriendo en el jardín de la vieja casona que el padre había heredado del tío. Un vestido blanco con bolsillos a los costados, guillerminas blancas y dos colitas en el pelo, una a cada costado, prolijamente atadas con cinta de raso roja. Una frenada de un auto que provenía de afuera le hizo desviar la mirada de izquierda a derecha. Sus ojos se fijaron entonces en el portarretratos que tenía desde hacía años sobre la cómoda, ahora cubierta de polvo y alguna que otra tela de araña. Su madre. ¿Era realmente esa mujer su madre? No lo sabía, pero siempre prefirió no indagar demasiado; le convenía creer que lo fue.

Ella corriendo por ese jardín. Veía imágenes, no oía voces de esos recuerdos, sólo imágenes…nítidas, sin embargo. Ella pisando ese césped que tantas veces le pidieron a gritos que no pisara y que, en cambio, caminara o corriera por el caminito de piedra laja. Ella acercándose a las rejas que separaban la propiedad de la calle. Ella agarrada de esas rejas, observando la libertad del otro lado. Ella imaginando algún cuento de hadas, como siempre que estaba sola y se enajenaba. Siempre quiso un hermanito, no la dejaban hacer amigos y nunca entendió por qué. Cada mano en un barrote de la reja medio herrumbrada. Las imágenes recobraron voces.

-Hola…¿cómo estás?

Miraba en silencio, observaba las facciones de quien le hablaba, pero no respondía. La persona detrás de las rejas insistió, con voz suave, con paciencia.

-Pero qué nena más linda…lástima que no hable…si hablara quizás le regalaría lo que tengo en mi bolsillo.

La curiosidad siempre es más fuerte. Golpe bajo.

-Sí hablo.
-Hola, entonces…
-Hola..
-Me llamo Rafael…¿y vos?
-Mi papá me dice Princesa.
-Ohh, pero ¡cómo no me di cuenta! Si está claro…la princesa en su palacio…y, ¿cuántos años tiene, bella princesa?

No respondió con palabras, pero señaló con cuatro deditos de su mano derecha.

-Ooh, ¡pero qué grande! Me sorprende que siendo tan grande esté de ese lado, encerrada..
-No me dejan salir...ni correr por el césped. Mi papá dice que el rocío me ensucia los zapatos..
-Pero una princesa debe mandarse a sí misma, sino cómo ser reina después. Debería salir de su palacio y admirar el mundo que tiene a sus pies, ¿no le parece?
-Pero no llego - dijo señalando la traba que mantenía las puertas de reja juntas y cerradas-
-Bueno, su majestad, pero yo podría abrirla por usted y mostrarle las maravillas de este lado…¿le gustaría?

Ella tímidamente, con las manos en los bolsillitos, asintió con su cabeza. Él abrió la reja, relojeando que nadie mirara y la tomó de la mano.

Un portazo del vecino la volvió de nuevo a ese portarretratos. Sintió una lágrima cayendo por su mejilla, se la secó con el brazo con descuido, encendió otro cigarrillo y lentamente apretó el puño de la mano libre.

martes, 3 de noviembre de 2009


"Y nosotros, de quienes el pensamiento ve ascender la ventura,
experimentaríamos ese enternecimiento,
que casi nos desconcierta
cuando vemos caer una cosa feliz."
-Rainer Maria Rilke-

Vértigo, miedo..miedo a caer. Saber que estás en lo alto y que fácilmente podés estrellarte en lo más bajo. Tu ser hecho añicos…dolor insufrible. El tiempo no alcanzaría para incorporar las partes hasta que nuevamente conformen una unidad. Vértigo, sentir que las piernas te flaquean, que el estómago se cierra, que el pecho está a punto de implosionar. Sentir que sin una tregua el corazón, que tanto bombea y estremece tus entrañas, terminará por desconcentrarte para consecuentemente perder el equilibrio. Maroma...cuerda floja. Cualquier movimiento en falso significaría la caída. Y todo en un segundo. Un latido, una inhalación, aire en la cara, un pensamiento latente, fuego en la cara, fuego en el pecho. Dolor en cada milímetro del cuerpo que te contiene. Mil pedazos de vos embaldosando el fondo, lugar al que no querías llegar. Y sin embargo, la memoria intacta. La maldición de que sea lo único que sobreviva. El eterno recordar: actividad cíclica que te condena a la pena, que te pisotea la voluntad de renacer.

"Estar muerto es plenitud de pena"
-Rainer Maria Rilke-


miércoles, 28 de octubre de 2009

Suspiros que me consumen.
No dije que fuera así. No sé cómo es, sólo sé que así no es.
Más dudas que certezas, pero una certeza que vale por mil.
Sólo pasa una vez, me dijo. El contexto era otro, cualquiera...nada que ver.
Pero en el brillo de su ojo entendí la frase, su intención.
El significado no era sincrónico.
Sabía que entendería, sabía.

El tren sólo pasa una vez, así es. Lo había perdido, ahora miraba desde afuera la escena. Participando, pero no como protagonista.
La culpa invade. Arrepentimiento sí lo hay.
La lluvia de recuerdos azota: la cara caliente, el pecho en llamas.
Tratando de no repetir la historia; recordando, queriendo olvidar.

Una cosa lleva a la otra; encadenamiento eterno de recuerdos. Imágenes mentales que si bien van perdiendo nitidez con el tiempo y si bien las razones que les daban sentido se van perdiendo en el presente, siguen estando, fastidiando, molestando con la mera existencia.

Y otra vez esa otra frase: “allí donde más se quiere recordar, más se olvida; allí donde más se quiere olvidar, más se recuerda”.

sábado, 24 de octubre de 2009

Just re-membering; trying to put all the parts back together. Linking. It seems as though it was just a recalling task. It is not. If the parts do not aim at the same and if they do not match in nature, it is not going to work. Falling apart. Vague ideas gone, forgotten. Dis-membering.



Di-versión. Esto y eso no concuerdan. Lo dispar no se une. Polos opuestos que se atraen: imanes, eso y sólo eso. No creer y hacer creer: mentir. Divertirse sin querer hacerlo. Hibridarse. Un poco de sí para cada rama que nace abriendo paso a lo nuevo. Esencia diluida. Des-vestirse.


miércoles, 21 de octubre de 2009

Fragmentación. Es inevitable escribir sobre lo que a uno lo afecta.



Podría escribir sobre la soledad, el dolor, la angustia. Sobre el sentimiento de saberse solo en el mundo. Una ínfima partícula en un todo tan inmenso, tan sofocante y a la vez, distante. Podría hablar de ese delgado y frágil hilo que me unía a ellos y que se cortó. Finalmente la estupidez y el absurdo lo cortaron. Como en un acto inesperado, sorpresivo y grotesco. Distancia. Dolor. Cerrar los ojos, sentir el calor subir hasta el rostro y agua escurrirse lentamente entre las pestañas. Seno primordial corrompido. Corrupto. Ridículo. Cerrar los ojos con fuerza, suspirar, abrirlos y seguir adelante. Dejando todo atrás: lo que duele y puede seguir doliendo. Entender que no es algo pasajero, que va a seguir siendo así. Que hay cosas que no cambian y que está en uno aceptarlas, superarlas y alejarse. O seguir inmerso en la mierda. En ese espectáculo de circo en el que vos sos el payaso, aun sin querer serlo. Irse o aguantar que te quieran convencer de que es normal, que no hay nada malo en la mierda que te rodea.


Irse, aunque implique la total soledad, la devastación. Sentir que no das más, que necesitás una tregua, que te resquebrajás en millones de pedazos.


“¿Cómo estás? ¿Qué es de tu vida?”
“Acá, tratando de entender cómo el año académico de un hijo puede resultar más importante que la salud del otro; como para resumir.”

Podría hablar de la falta de comunicación, de cómo hay diálogos que no fluyen con armonía. Podría hablar de cómo trastabillan las palabras cuando el terrero es rocoso. Podría hablar de tantas cosas. Monólogos. Soledad.




sábado, 17 de octubre de 2009

"El lenguaje es el más peligroso de los bienes”



Y simplemente la palabra es el bien más peligroso
porque permite la adquisición de todos los demás bienes.

domingo, 11 de octubre de 2009

Una brisa fresca nocturna la incita a cerrar los ojos y disfrutar de su roce en la cara. Olor a lluvia, a tierra mojada, a cambio de atmósfera. Admira la bóveda gris que se impone ante ella. Los relámpagos se divierten con claroscuros; el juego de luz y sombra se evidencia en su cara curiosa que con descuido se apoya en su brazo derecho, el cual descansa en el marco inferior de la ventana semiabierta. Unas ínfimas gotas la salpican, las puede sentir en sí…trata de sentirlas una a una para alargar la grata sensación. Y la extraña, y la piensa…y la desea a su lado. Compartir esas simples maravillas de lo cotidiano con ella es algo que tiene como meta.

martes, 6 de octubre de 2009


Vivimos en tiempos en los que deberíamos
 redefinir teorías matemáticas,
ya que está claro
que las paralelas se tocan algunas veces.

By me

miércoles, 30 de septiembre de 2009

One opposite to the other, un infinito creado por los reflejos de las pupilas. Mis manos sostienen tu rostro y lo acarician. Dibujo con mi lengua el contorno de tus labios, siento tu lengua buscar la mía. La humedad de una con la otra, entrelazándose cuando no se esconden una de la otra en plena provocación. Investigándose, aleatoria y repetidamente, una sobre la otra. Una contra la otra. Una y otra vez. por arriba, por abajo. Una contra la otra. Efímeras pausas que sólo aumentan el deseo de volver a sentir the smooth movements of one rubbing the other.


Tenderness gradually turns into agitated desire.


Mis ojos cerrados, mi mente conjeturando lo que vos sentís...y deseando estar aun más adentro. Si nap sis. Los latidos se hacen uno. Implosión en tu ser; implosión en mi ser. Si nap sis.


Nos tenemos, nos contenemos. Renewed air into the lungs, into the hearts, into the minds. Tension released.






si nap sis

lunes, 21 de septiembre de 2009

En estos momentos sólo puedo pensar en que hagamos un viaje juntas. Un viaje en el que el destino último es arribar en el alma de la otra. Frente a frente mis ojos en los tuyos, los tuyos en los míos y nuestras miradas en comunión. Dialéctica en su máximo exponente. Por ese camino deseo adentrarme en lo más íntimo de tu ser; conocer tus miedos, tus deseos, tus verdades y tus penas…verlos proyectados desde tu mirada. Por ese camino deseo que llegues a mí y aprehendas mi esencia: ganas, sentimientos, dudas, dolores. Que mirándonos nos desnudemos de todo lo exterior y banal. Que en ese viaje podamos conectarnos con lo que la otra siente y cómo la otra lo siente: recorrer nuestros espectros ontológicos con inteligibilidad pura. Que las miradas devengan en sensaciones táctiles dentro nuestro. Que ese viaje silencioso nos atiborre de la otra, que no quede nada por decir que no lo haya dicho ya esa ausencia de signos lingüísticos que protagoniza tal lectura de almas. Quiero sentir nuestros yo fusionándose en esa escasa distancia entre pupila y pupila; que te percibas reflejada en lo vidrioso de mis ojos. Que seas yo por un instante. Viaje en el que, también, yo sea vos por un instante. Viaje en el que seamos de igual manera; en el que seamos.

jueves, 17 de septiembre de 2009


Agua, lo esencial. Tu piel, la oscuridad, el deseo. Se oyen los truenos desde un nido de sabanas. Tibio. Percibiendo el comienzo de un nuevo día. Gris. Roza el algodón mi cara, la hundo en la almohada. Cierro los ojos y caigo en ensueño. Se filtran por la persiana débiles rayos de luz, potencian las ganas de seguir enredándose entre tejidos: esos y aquellos. Mi mente te nombra, te dibuja, te investiga, te adentra. Giro, me acomodo, me rehuso a abandonar lo onírico. Trato de disociar los sonidos de las gotas de lluvia, las imagino cayendo sobre mi rostro, sobre el tuyo. Agua del cielo en mis labios y mis labios en los tuyos. Agua del cielo entre los labios, los tuyos y los míos. Natural esencia en mi boca. Día de lluvia, sabor a domingo en plena semana. Tu ausencia demasiado presente, mi mente demasiado lúdica: nos junta, nos encierra, nos toca, nos desliza entre gotas. Mi mente evapora la lluvia…y así la garantiza para alguna próxima vez.






domingo, 13 de septiembre de 2009

Definitivamente los momentos infelices, de angustia extrema , de tristeza y llenos de dolor resultan mejores musas que los momentos impregnados de felicidad y sentimientos agradables. Hace mucho que no escribo algo decente. Así que gracias por estar en mi vida, eso te lo debo a vos.
Y si tengo que elegir entre las musas o que sigas en mi vida…
no lo pienso dos veces.
Me quedaré sin blog, pero a vos no te suelto…

martes, 8 de septiembre de 2009

So this is how it works. La gente entra y sale de esta habitación, sólo una es la constante, las otras cambian. Van, vienen. Vienen unos, vienen otros; se remplazan. Sólo una es la constante. Sola una. La ventana divide, de un lado el devenir, del otro lado la constancia. Ahí están, en el mismo balcón, como esperado, como hace tres años…como seguramente hace desde hace más de tres años. Como seguramente hará más que eso también. El Sátiro y la Negrita. Compañía de mañana, de tardes…por qué no también de noches. Muchas cosas pueden cambiar de la ventana para adentro, pero ellos desde afuera simbolizan la unión fiel, incondicional. La unión. Pechugón él, menudita ella. Se acicalan, one next to the other. They seem to be one, the work as a unity, as a whole that is more important than the isolated parts. Desde este lado, la fragmentación; lo asimétrico contrasta. Sin embargo todo es parte de un mismo todo. Paradójico. ¿Por qué difiere entonces tanto un lado de la ventana del otro? It seems instinct works better than rationality does.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

A veces me gustaría -por mera necesidad de satisfacer mi curiosidad- que tengásemos nuestras vidas documentadas de un modo tan perfecto y detallado, de manera tal que hoy podamos rebobinar y ver si, al menos por una milésima de segundo, en algún punto del camino, la vida nos cruzó antes..

La frontera entre casualidad y causalidad es muy borrosa; el límite directamente no existe.

martes, 25 de agosto de 2009

Hoy, hoy luego de tantos años supe tu nombre. Era uno de los tantos de esa larga lista. A primera vista no decía nada, un nombre más, pero todo cambió cuando levantaste la mano. Te sentabas en el tercer banco de la primera fila. Ahí estabas con tu atuendo cuasi ridículo, tu melena rubia y tu sonrisa alemana. Había inferido bien al creerte extranjera. Alemana, aunque hablabas perfecto cordobés. Y ahí yo mirándote tímida, sin poder articular palabra, te tenía en frente. Pero desde ese lado del aula ya no podía hacer mucho. No se puede. No debo. Y entre esto y aquello te miro, busco excusas para hablarte y me pesan esos años durante los cuales podía acceder a vos, por el simple hecho de haber estado del mismo lado del aula que vos. Hoy, desde el escritorio no puedo hacer nada, sólo mirarte con miedos y culpas. Con ganas y con represiones.

jueves, 20 de agosto de 2009

La tía Berta se hallaba sentada a la mesa en su sillón victoriano. Comía sandía en la espera de su anciano amigo, quien muy a menudo le llevaba calas con la intención de rozar, al menos, la posibilidad de algún otro tipo de relación con ella. Pero esa tarde la tía estaba muy cansada y el sueño la venció, tanto así que se durmió arriba del plato: los cachetes le quedaron más rosados de lo usual. Cuando el anciano llegó como era de esperarse con las flores en una mano y el sombrero en la otra, la tía se despertó en un susto. Toda atolondrada por la vergüenza se levantó a recibirlo pero no se percató del pepinillo en el suelo que había rebaládose quizás durante el almuerzo. Así es que la tía lo pisó y quedó de truces estampada contra los zapatos del coqueto abuelo (los cachetes le quedaron entonces aún más rosados).

Moraleja: no hay que dormirse en la sandía.

lunes, 17 de agosto de 2009

In the space between what’s wrong and right,
You will find me waiting for you.
All your fortresses go down in the night.
To the dawn I’ll see you through.

‘Cause I know, that you know,
You’re all over me now.
And it’s clear, it will show,
Your curtains will close.
But if your heart is cold, my sheets are warm.
I will shelter you through the storm.
I will shelter you all through the storm.

The answers aren’t so easy to find,
The questions will have to do.
‘Cause I’ve lost myself deep in your life,
My only fix is you.

‘Cause I know, that you know,
You’re all over me now.
And it’s clear, it will show,
Your curtains will close.
But if your heart is cold, my sheets are warm.
I will shelter you through the storm.
I will shelter you all through the storm.

Saying what I am, what we are,
It’s a start towards the truth.
Taking my breath with each day,
All I can stand in my heart it’s you.

In the space between what’s wrong and right,
You will find me waiting for you…

domingo, 16 de agosto de 2009

Generally, people say things just because they have a mouth and vocal cords that allow them to, but if I say something is because I have a reason to do it and I really mean it. That is why I find difficult to find friends and people to trust. Some time ago, there was only one person in my life who I could really trust. She knew absolutely everything about me and she always used to say: “my words are not sweet phrases I made up on the spot; they are promises”. Today, I can say that is totally true. We once had a disagreement that split us apart. And even though she committed the mistake of lying to me (that mistake cost the relationship we had since I am very resentful and I consider trust is the sine qua non condition to strike any social relationship), I know I will not find somebody like her anymore. Nowadays we are trying to restore what we once had, and it is amazing how we understand and trust each other even though we have not talked for three years or so. Besides, I know any time I need something, whatever it is, I just need to call her and say: “hey, I’m in trouble; I need your help”; she will no doubt help me, without asking hows or whys. She knows that works in the same way with me in case she is the one in need. I really miss her, but some bridges are difficult to cross. Time.

jueves, 13 de agosto de 2009

Noche de luna llena entonces, el mar calmo bañaba con suavidad la costa; oscuro atesorando vaya a saber cuántos secretos. Nuestros rostros iluminados por la tenue luz de del astro, pero mi interior en oscuras penas. Tus brazos alrededor de mi cuello, mis brazos sin fuerzas para siquiera simular un abrazo. Tus ojos con una tristeza seca, casi indiferente; los míos lloviendo sin parar. Vos que no explicabas y yo que me sentía presa de una red de preguntas y dudas que formaban ese puñado de arena en mi garganta. Dolor punzante. Silencio, llanto y más silencio. Quise besarte y me apartaste con la excusa de que sería lo mejor. Yo entumecida, vos como si nada. No entendí, no entiendo.Ya no importa.



Noche de luna llena hoy, el mar calmo bañando la costa, mojando mis pies que de a poco se adentran a la masa acuosa; arena mojada entre mis dedos..no tan aspera como seca. No hay estrellas. La luz de la luna, aun más tenue que aquella vez, se refleja en la cortina lacrimosa de mis ojos. Agua y agua pronto se juntarán. Camino lentamente, pensando, recordando. No entiendo lo que llevó a este dolor, pero duele…y cómo duele. Suspiro, me resigno, no entiendo. Camino, me adentro. El agua comienza a abrazarme y yo le regalo los secretos que en mi alma guardo. Cierro los ojos, aflojo mi cuerpo y me adentro. Me regalo a este oscuro refugio; le pongo fin a este amor que en vano siento.

jueves, 6 de agosto de 2009

Dormía, era sábado por la mañana y sonó el teléfono. Para variar era un llamado spam, es decir, un telemarketer queriendo venderme productos y servicios de no sé qué, la verdad. La cuestión es que por lo general los que llaman con esas intenciones (sea a la hora que sea, pero más que nada en momentos en los que duermo) se ligan una buena puteada seguida de un eterno "tuuu tuuu tuuu” (claaaa, yo no voy por la vida puerta por puerta ni llamando por teléfono a la gente para ofrecer mi trabajo como traductora). Pero ese día, en el camino de mi cama al teléfono, decidí adoptar una postura diferente (sí, sabía ya que era algún telemarketer…algún otro día explico por qué lo sabía. Y no, no soy bruja).

-L: hola [bien seco y con voz de “qué mierda querés??”]
-T: buenos días, mi nombre es Mariana y quería hablar con Laura Quelesimporta..
-L: con ella hablás, qué pasa?
-T: buenos días, Laura, yo soy de la empresa “Nos-Encanta-Joder-un-Sábado-Por-la-Mañana” y quería ofrecerle-..
-L: Yo jamás contraté a esa empresa...
-T: lo sé, la llamamos-..
-L: Mariana me dijiste, no?
-T: sí, sí, Mariana..como le decía, quería-..
-L: decime, Mariana, cuántos años tenés?
-T: [silencio introductorio para respuesta vacilante] uhmm..2..7
-L: ah, mirá..yo 24 je
-T: [con voz de “no entendí”] uhmm bueno, como le decía, la llamaba para ofre-..
-L: che, Mari (no te jode que te diga así, no?), decime..de dónde sos?...de dónde me estás llamando?
-T: de Córdoba, por qué?
-L: aah, genial! Pensé que me ibas a decir de alguna central de Buenos Aires..y estaba por despacharte..
-T: no, no..de Córdoba, de la sede en Córdoba de “Nos-Encanta-Joder-un-Sábado-Por-la-Mañana”...y estamos actualmente ofreciendo una-..
-L: che, Mari, no sabés que me encaaaaanta, pero me encaaaanta tu voz....
-T: [silencio más un tercio de palabra indescifrable, balbuceo de perplejidad]
-L: sí, muuuy linda..la verdad que así da gusto despertarse..
-T: es ironía, no?
-L: no, no..para nada! Me gusta mucho en serio..imagino que debe ser muy sexy en algunos momentos jeje. Me pregunto si me pasarías tu celular así me contás personalmente lo que querés ofertarme…
-T: [tuuuuu tuuuuuu tuuuuuu]


Alguna vez tenía que joderlos yo, por todas las veces que me han despertado e hinchado los ovarios. Lo peor de todo es que me gustaba en serio su voz jajaja…lástima que encima de hétero se ve que era homofóbica buuu jaja

martes, 4 de agosto de 2009

Ahí estaba ella. En la cama. En su cama. Tirada y mirando la oscuridad que tenía encima suyo, todo a su alrededor; trataba de distinguir a través de ella los muebles, objetos varios…cosas. Y pensaba; recordaba, en especial. Recordaba esa tarde de verano (¿era de verano? sí, sí..en invierno no pudo haber sido) en que estaban las dos solas en el comedor, sentadas a la mesa. Las tazas de té ya vacías, diálogo poco fluido, pero miradas comprensivas. Los dos celulares sobre la mesa.

Amanda: Todavía tenés este celularcito…es irrompible je
(mientras jugaba con él, mirándolo, haciéndolo girar en la mesa…nada en particular)
María: Sí, todavía, lo adoro..no pienso deshacerme de él
(claro, esto lo dijo sin saber que lo perdería en un taxi una noche de borrachera y mujeres varias)

(María agarra el celular de Amanda)

María: lo tenés lleno de stickers! A veces sos una nena…jaja, me encanta! Hasta un Bob Esponja le pegaste! No podés!
Amanda: jaja, dejá mi Bob en paz…es más..

(se dio vuelta en busca del bolso que había colgado en el respaldar de la silla, lo abrió y tomó una plancha de stickers)

Amanda: te voy a poner uno en el tuyo. A ver..mmm…sí, éste.

(pegó en el celular de María un sticker en el que Bob Esponja se tropezaba con una piedrita)

María: jajaja qué hacés, loca??? Jaja

Amanda con la serenidad que la particularizaba la miró a los ojos (mientras con el dedo índice sentía el relieve del sticker en el celular de María) y se tomó su tiempo para responder.

Amanda: es de recuerdo. Recordatorio, mejor dicho.
María: de qué?
Amanda: para que cuando lo veas tropezarse recuerdes esa piedra con la que venís tropezando. Quizás de tanto recordarlo vas a tratar de evitar tropezarte.
María: o me voy a decidir patearla a un costado del camino?
Amanda: también..

Un fuerte silbido del viento la sacó de sus recuerdos, y en segundos se fue del iluminado comedor a la oscuridad imperante de la habitación. Le quedó en la garganta el gusto amargo del arrepentimiento. Se tapó con la frazada verde, giró media vuelta, cerró los ojos y se maldijo tres veces. Suspiró y procuró pensar en alguna nimiedad. El sueño ya vendría a salvarla un rato.

domingo, 2 de agosto de 2009

El viernes a la noche nos juntamos con una amiga a ver peli. Esta vez tocó El Niño Pez. Habían pasado 5 minutos y ninguna entendía lo que decían los personajes: mitad porteños, mitad paraguayos. Mitad español, mitad guaraní. Hicimos el chiste de poner subtítulos y nos reímos. Un par de líneas más que no comprendimos nos llevó a una mirada cómplice y riéndonos a carcajadas pusimos los subtítulos. Tristísimo u.u. Así que así la vimos. Lo más gracioso era que los subtítulos parecían ser para personas sordas, así que nos describía en detalle cada ruido o sonido que se producía: [ladridos de perro] [campanilla del tren] [sollozos que se van convirtiendo en llanto] jaja, nos matamos de risa (lo bueno es que nos tradujo hasta lo que estaba en guaraní!!! Jaja). Ya si no entendíamos así era para sentirse frustradísima.

Caro, la verdad, muy triste lo nuestro. Viernes por la noche viendo cine nacional subtitulado, tomando té de menta peperina y contándonos chismes pueblerinos (esos dos disparos entre sorbo y sorbo estuvieron geniaaaales! xD). Necesitamos una vida ur-gen-te-men-te! jaja. Nos faltaron los ruleros y las pantuflas. Definitivamente, debería haber llevado mi pintura así hacíamos manualidades juntas jajajaja. Me acuerdo de todo y me mato de risa xD. Pero la pasamos re bien!

(iba a contar los sucesos con el gordito chanta del DVDclub, pero es muy largo, quizás la próxima)



PD: me enamoré de Inés Efrón! (88)
PD2: Emme, dejá de hacerte la linda que sos un bagre!

viernes, 31 de julio de 2009

Respondiendo un comentario en mi post anterior, recordé algo que no sé cómo se me había borrado por completo de la mente en esa historia (eso se llama “consciencia”).

Resulta que ese mismo año, para mi cumpleaños, es decir 4 meses antes de que pasara lo que pasó con ella, habíamos salido a un par de boliches en grupo. Obviamente el alcohol había estado de sobra y también la joda y la euforia. La cuestión es que al finalizar el festejo yo me volví con ella a casa porque el padre la iría a buscar ahí (la poca gracia que esto le hizo a mi novia, aparte), como de costumbre, pero ella estaba tan pero tan mal del alcohol que le saqué el celular y le escribí al padre para que la fuera a buscar cerca del mediodía. No sé de dónde saqué esa pizca de lucidez, porque tenía un pedo atroz, casi tanto como el de ella. Cómo habrá sido mi estado inconsciente que la llevé a dormir conmigo, es decir, en mi cama de una plaza. Es decir, en la cama de arriba de la cucheta. Es decir, arriba de donde dormía mi compañera de cuarto con la que no sólo no teníamos una amena relación sino que encima no sabía que yo era gay (no que yo se lo dijera al menos jaja). Anyways, para empeorar el panorama, nos acostamos las dos ahí en mi cama y le hice cucharita. Le acaricié la panza, jugué con el piercing de su ombligo y le di besos en el cuello (sí, sí, todo con mi compañera abajo)…fue ahí cuando me dijo al oído: “No, Lau, qué hacés?…nos vamos a mandar una cagada y vos tenés novia…y no te metas con mi panza, que es zona sensible jeje”. Claro, eso me lo dijo en una voz muy tranquila, como para decir algo y no hacerse ni la dormida ni la muy despierta, porque resistencia no puso. Y agregó: "Extrañaba esta posición y las caricias". Y yo decidí tratar de dormir, me daban vuelta en la cabeza mil cosas (entre ellas, cortale a mi novia...era justo y necesario, dijera mi amiga Sum). Sin embargo, mi brazo seguía alrededor de su cintura y mi respiración se daba entre su cuello y su hombro.

Nunca más se habló del tema. Lo que en la cucheta pasa, en la cucheta queda?

What the fuck???

jueves, 30 de julio de 2009

Muchos años de conocernos. Me marcaste en la vida, te marqué en la tuya. Mi primer gran amor frustrado, no correspondido. Compañeras de facultad, amistad muy estrecha. Tardé un año en contarte que era gay, a pesar de que íbamos a boliches gay juntas, hablábamos del tema y era ooobvio. Más allá de que tenías mente muy abierta, éramos tan iguales en muchas cuestiones y sabía que me aceptarías, me daba miedo; miedo quizás de que automáticamente pensaras que me pasaba algo con vos y que te pusieras a la defensiva.

Tuvimos una relación de amistad muy cercana, muy rara, pero no pasaba nada y estaba lejos de que eso pasara. Eras tan fría, tan distante, tan rara. Alguien que nunca terminé de entender, pero sin embargo te quise mucho, demasiado...me encantabas, con todos tus rayes y locuras. Y creo que el amor que te tuve se notó. Sin embargo un día nos distanciamos. Vos creíste que era porque yo me había puesto de novia y que me había borrado por eso (en especial porque mi novia lógicamente tenía muchos celos de vos). Pero no, no fue por eso que me distancié, sino porque me lastimaban mucho algunas de tus actitudes y me cansaba tener siempre que ser yo quien fuera a vos, vos nunca venías a mí. Efectivamente, cuando dejé de ir a vos, vos no viniste a mí. Así que bueno, así se dieron las cosas. Por cosas de la vida comenzamos a cursar en turnos distintos y ya casi no nos veíamos en la facu.

Cuando corté con mi novia y te enteraste en una charla casual en los pasillos de la facu, me dijiste que teníamos que salir algún finde próximo. Acepté. Cuando le conté a mi mejor amiga de esto, me puso una cara rara y me reí incrédula. Pero en mi cabeza me quedé recordando esa ocasión en la que estábamos en tu habitación. Vos sentada en la pc y yo tirada en tu cama. De la nada, me dijiste algo de lo que jamás me voy a olvidar y que siempre me va a quedar como gran duda. Jamás te pregunté y no sé tampoco si quiero saber la respuesta. Con una voz tranquila, sincera y medio triste, o resignada quizás (que rara vez tenías ya que es sabido lo difícil que era hablar en serio con vos y que no saltaras con una huevada atrás de otra y terminaras ridiculizándome), me dijiste: “Ay, Lau…no sé…serías el novio perfecto. Nos llevamos re bien, somos tan parecidas…me entendés cosas que nadie hace…mis viejos te adoran!..qué sé yo”. La forma en la que se me paró el corazón en ese momento es inexplicable. Me dejaste sin palabras literalmente y con los ojos de huevos fritos por 20 minutos…creo que no hablé más en toda la tarde. Cuando llegué a mi casa ese día, no sabía si buscarte y zamarrearte o partirte la boca y decirte todo lo que sentía por vos.

Llegó el finde…nuestra relación para ese entonces era tan diferente, tan impersonal. Recuerdo que con mi mejor amiga planeábamos cómo ponerte en pedo para que yo pudiera saldar una vieja deuda jaja.

Nos juntamos en casa a hacer la previa. Tomaste demasiado vodka y te cayó pésimo para la gastritis. Fuiste al baño, te acompañé. Volviste y te sentaste acurrucada, pisando la silla, con la cabeza entre las rodillas y abrazando tus piernas. Mientras las dos otras personas conversaban para que no hubiese tanto silencio, yo fui y te abracé por detrás para ver si estabas bien. Me llevé la mayor sorpresa desde que te conozco: me besaste. Y te besé, aunque anonadada. Y en el boliche nos volvimos a besar y te llevé para todos lados de la mano. No, no estabas en pedo. Pero tampoco sobria. Todavía no entiendo por qué pasó lo que pasó. Fue todo muy irreal.

Se terminó la noche, nos volvimos a casa, tu papá te iba a ir a buscar ahí. Nos tiramos en el sillón y los besos continuaron. Para ese entonces el alcohol se había evaporado. Mi mano derecha se metió en tu ropa y cuando amagué a sacarte la remera, tu viejo tocó el timbre. Todavía me sigo preguntando qué habría sido de haberla seguido. Y todavía me preguntó por qué eso no pasó cuando me importaba demasiado que pasase. Ese día terminó con tu frase: “No sé cómo te voy a mirar a la cara el lunes en la facu.”

Pasaron los años, cada vez nos distanciamos más. Llegamos a cruzarnos y no saludarnos. Tus rarezas, mi cansancio. Hasta que hará un año que gradualmente comenzamos a saludarnos nuevamente. Sin embargo, es muy raro que nos crucemos en la facultad.

Hace unas semanas raramente me saludaste por msn, quedamos en que haríamos algo. Visto y considerando que habías tenido la iniciativa de saludarme por msn, te mandé un sms para vernos. Nos vimos luego de mucho, comimos una pizza, tomamos una cerveza y nos hablamos la vida. Estabas tan rara! Y a la vez tan igual! Fue muy raro todo...como si no hubiese pasado todo ese tiempo sin comunicación...hasta te admití que había tenido algo con ella, cosa que alguna vez te había negado (a pedido de ella, obviamente). Incluso te conté la historia entera. No te sorprendiste, como era de esperarse. Te acompañé a que te tomaras el colectivo y me volví a casa. Pasaron dos semanas y para el día del amigo me mandaste un sms: "Seguro te va a parecer cursi jeje pero quería saludarte igual. Feliz día y gracias por demostrarme que lo bueno siempre vuelve. Te quiero mucho, besos". Cursi no me pareció…quizás un poco, pero por venir de vos. Lo que sí, me sorprendiste muchísimo. Jamás me hubiese esperado un sms tuyo ese día y menos aún con ese contenido. Jamás me habías dicho que me querías, con vos siempre estaba todo implícito.

Siguen las charlas por msn y planes de volver a juntarnos. Esperemos que se retome algo de lo que tuvimos hace 7 años. No lo veo difícil. Las dos nos demostramos que más allá de los cambios producidos inevitablemente por el paso del tiempo, en esencia somos las mismas, por eso son tan naturales y cómodas nuestras charlas.

Vas a seguir siendo una incógnita en mi vida, eso seguro.

lunes, 27 de julio de 2009

“Tonterías. Un amor sin esperanzas existe únicamente en las novelas. Tonterías. No hay que abandonarse ni quedarse esperando que cambie la marea…Si el amor entra en el corazón, hay que sacarlo (...) cuando nos mudemos allá olvidaré todo...,lo arrancaré de raíz."
(Chéjov, La Gaviota)

lunes, 20 de julio de 2009

La maté. También maté a una amiga y a un gato. Varias veces se me había cruzado por la cabeza que si no era mía, no era de nadie. No sabía que en algún plano iba a concretarse.

Todo confuso. Tiempo sin vernos y ahí aparecía de nuevo en mi vida. Le deseé la muerte muchas veces, consecuencia de mi rencor. De ese rencor producto de sus atropellos, de mis debilidades. Producto de desafiar al destino...o quizás de tener sentimientos rebeldes, o más bien, idiotas. Ahí estaba, yacía inconsciente en una camilla. Mi primera mirada fue de tranquilidad, viendo cómo la vida puede ser un boomerang cuando se lo propone. Pero a los segundos volvió a mí esa idiotez de la que acabo de hablar. Se me partía el alma, no quería que se fuera, no para siempre. Se me acaloraron los ojos, los latidos de mi corazón me suspendieron en el aire y mi mano fue directo a su mejilla a acariciarla. También le acaricié la frente, le corrí el cabello que me impedía verle los ojitos cerrados. Sé que los enfermeros hablaban, podía ver cómo movían sus bocas para hacerlo, pero no escuchaba nada. Estaba atrapada en un segmento de vida en cámara lenta; mi mente funcionaba más rápido de lo que la realidad avanzaba. No había sincronización. Ocurre seguido.

Y luego mi amiga. Amiga. Creo que vivimos en tiempos en los que habría que redefinir unos cuantos conceptos. Ahí estaba ella boca abajo, inerte. Los chicos explicándome que el bebé estaba bien, que lograron sacarlo a tiempo luego de que ella se suicidó. Le faltó valor para enfrentar a la familia, era su segundo descuido. Otro niño no iban a cuidar por ella, mientras ella pretendía estudiar en otra provincia.

Era demasiado por un día, no podía soportarlo. La resucité. Fede me abrazó, comentó algo de ella y unos celos demoníacos se apoderaron de nuevo de mi ser. Lo estampé contra la pared, agarrándolo del cuello. Ni se te ocurra, le dije. Ni se te ocurra, que fueron muchos a años que estuvo a mi lado. Silencio…y me tranquilicé. Volvió esa cordura a mí que me decía nuevamente: dejala ir, dejala ir…que no es tuya y quizás nunca lo fue. Y la maté nuevamente. Esa segunda oportunidad de hacer las cosas de otra manera no resultó. Destino.

El puente. Ese puente desde el cual se ve el bosque, los infinitos árboles y coníferas…esa red verde impenetrable, imperial. El cielo aplastaba con su azul grisáceo veteado con nubes y me lancé al abismo, penetrando la fina niebla; junto conmigo se estrelló contra el suelo ella. Maté un gato también. Sí, ya lo dije, ya lo había mencionado. Ahí estaba, gris y blanco…y rojo. Estrellado: rojo. Podía moverse levemente y en mi desesperación le pedí a gritos a uno de los chicos que le disparara en la cabeza, que no sufriera más. No quise matarlo a él, no había sido mi intención. No, no eso. Me partió el alma. Y otra parte más de mí que se iba, que se desgarraba, que se moría. Me iba matando de a poco a mí misma.

Toda esta cuestión onírica nació a raíz de esa puta bufanda y de las preguntas impertinentes de mi madre.
¿Y esa bufanda, dónde la compraste?
No la compré, es de ella…quedó perdida en mi ropero, nunca se la devolví ni pienso hacerlo; si quiere que la busque, pero es demasiado cagona para eso.
Bueno..un recuerdo -dijo sonriendo mientras yo tenía ganas de ahorcarla, aunque sabía que ella no tenía nada que ver-.
Sí, un recuerdo..como si no tuviera recuerdos -dije entre dientes, con ironía-.

La mente. Compleja, tanto hasta emular lo ilógico y ridículo. Es sólo cuestión de ejercitarnos para comprenderla. Símbolos. Subliminalidad. Tarea de autodecodificación.

sábado, 18 de julio de 2009

Luego de una ardua investigación del comportamiento vestimentístico tortil, he llegado a las siguientes conclusiones estadísticas:


* hay un 80% de posibilidad de que X sea torta si usa bombachas de gaucho
(entre el 20% restante encontramos un 10% de bisexuales –o potenciales bisexuales/tortas, es decir que no se avivaron aún- y otro 10% de estudiantes de folclore o hippies)
* hay un 90% de posibilidad de que X sea torta si usa camisetas de fútbol
(el 10% restante está conformado por no avivadas aún o por zorras que se quieren levantar al macho poniéndose la camiseta del equipo que le gusta a dicho sujeto)
* hay un 75% de posibilidad de que X sea torta si usa pantalones cargo
(el otro 25% son pakis que lo usan entallado y generalmente combinándolo a la perfección con el resto del atuendo)
* hay un 92% de posibilidad de que X sea torta si usa boxers
(el otro 8% se conforma por zorras que sólo ratonean a sus novios)


[Dadas estas cifras, próximamente se estudiarán las sospechosas motivaciones sexuales masculinas]

viernes, 17 de julio de 2009

"I have learned that speech often hides
like an animal in a storm"
(Joy Kogawa)


..::odiando los what-if y queriendo decirte so many things::..

(porque si tu intención era que me diera la cabeza contra la pared
luego de mentirte, lo lograste)

lunes, 13 de julio de 2009

Gripe por acá, gripe por allá. Primero vino al sur, ahora cruzó el Atlántico…¿qué le sigue luego? Los medios de comunicación lejos de informar a la gente sólo logran generar paranoia e hipocondría. Estornudás un poco y te miran todos con cara de pánico inefable. Me recuerda a la histeria de Salem en donde todos se acusaban de brujas en forma indiscriminada y señalándose con el dedo unos a otros para luego comenzar a correr en diferentes direcciones; imagen similar a cuando uno mete un palito en un hormiguero.

En 1961, plena Guerra Fría, el presidente de los Estados Unidos, D. Eisenhower, anunció en su discurso de despedida de su mandato que la política del país se veía fuertemente influenciada por un complejo militar-industrial que, lejos de acabarse, iba en inevitable crecimiento.

Básicamente la idea de tal complejo es la de una relación de interdependencia entre movimientos militares (conflictos bélicos) y la producción y venta de armamentos o cualquier otro tipo de tecnología militar. Lo relevante de esta relación es que es de naturaleza, por decirlo de alguna manera, artificial. Es decir, motivada por razones de índole económica. En resumen, la industria armamentística crece desmesuradamente para proveer a la Defensa del país y, a su vez, la carrera armamentística (y espacial) entre EEUU y URSS crece para aumentar la venta de armamento.

Se preguntarán qué tiene que ver este complejo con la gripe cochina. Bueno, mi idea es que esta peste, como tantas otras, no es más que producto de lo que se denomina bioterrorismo. Uno de los motivos que sustentan tal atrocidad es la ambición económica de, por ejemplo, laboratorios farmacéuticos (debido a la relación entre entidades de diferente naturaleza). Unos meses de infección y propagación del virus y luego los millones recaudados en venta de vacunas; ni hablar de las ventas de diferentes productos durante la expansión de la epidemia.

Por último, me pregunto quién se acordará del nacimiento de Cristo la noche del 24…serán acaso los niños que no ven la hora de acostarse para desenvolver los regalos al día siguiente ? Quizás los adolescentes que apenas el reloj da las 12 están quemándose los dedos con pirotecnia? O tal vez los adultos que no se aguantan para descorchar el champagne?




Para los curiosos, extra data:
http://www.youtube.com/watch?v=NSQuCzc99CE
(fragmento del documental “Why we Fight?” en donde se muestra parte relevante del discurso de Eisenhower)

http://www.aprendergratis.com/el-origen-del-termino-complejo-militar-industrial.html

Sobre la porcina no les dejo nada, que seguro pueden dar cátedra ya.

sábado, 11 de julio de 2009

(continúa)


Hice como tres pasos mirando hacia atrás…al igual que vos. Volví a casa con una sonrisa boba y maldiciendo porque no pude hacer nada. NADA. Me preguntaba si volvería a verte, si la vida nos cruzaría de nuevo, si llegarías a ser amiga de una amiga. Te pensé por un tiempo. Sí, por unas semanas no dejaba de pensar en ese instante mágico que luego fue protagonista de varias películas mentales. Luego la razón volvió a mí, me tragaron las obligaciones de comenzar clases y me olvidé del suceso. Sin embargo, cada vez que pasaba (y paso) por esa cuadra, me sonrío y lo recuerdo.

Pasó el tiempo y cierto día una amiga que estudia cine me comentó que rodaría un documental sobre la homosexualidad y me sumé al proyecto. Me encargaría de publicitarlo y a la vez buscar voluntarios para testimonio. Así que la plaza, sede de la comunidad lésbica, fue mi campo de trabajo. Me la recorría haciendo sociales, reuniendo gente, presentándome con la tarjetita del proyecto filmográfico. Conocí a varias chicas y algún que otro chico, pero eso no es lo interesante. Lo interesante viene cuando me volvía a casa, otra vez mano en el bolsillo y la otra mano repasando en el celular la lista agendada para rendir cuentas a la directora. Ale, Andrea, Marce, Gise…pum! Me choqué a alguien. "Perdón", dije. "Perdón", dijiste. Cuando levanté la cabeza para mirarte y no quedar tan maleducada por chocarte, me quedé he-la-da. Ojos de huevos fritos, el corazón me aturdía. "Hey, yo a vos te conozco! Ya te he cruzado", dije (y repasaba en mi cabeza cómo había sonado eso y me preguntaba si no era muy idiota..o muy vago lo que había dicho y ni me quería imaginar mi cara de boluda). Te sonreíste y elegiste no decir nada. Muy sabio tu silencio, ni te hiciste la boluda negándolo ni quedaste en evidencia como yo. Pero no me quejo, valió la pena, lo volvería a hacer. Eso sí, no sé de dónde saqué coraje ese día para invitarte a tomar algo, pedirte el cel y el mail.

Una semana después tuvimos nuestro segundo encuentro: me invitaste a caminar. Acepté y casualmente (guiño, guiño) pasamos por esa cuadra de la peatonal donde meses antes te había cruzado. Cuando llegamos a mitad de cuadra, me paré. Hiciste tres pasos hasta que te diste cuenta de que caminabas sola, te diste vuelta sonriendo, caminé hacia vos y te comí la boca. Sumamente inolvidable: todo.


La vida definitivamente da muchas vueltas y algunas veces da segundas oportunidades, pero sólo algunas, por eso cuando se puede actuar en las primeras, mejor.

martes, 7 de julio de 2009

Día de verano, enero probablemente. De la fecha exacta no me acuerdo, pero sí, a la perfección, del momento. Como no podía ser de otra manera, a pesar de siempre andar sola, en ese momento no sólo que estaba acompañada, sino que era con toda mi familia: con todos, sólo el perro faltaba. Como pocas veces ocurre, mis padres estaban de visita en la ciudad –aprovechando las vacaciones de verano- y habíamos salido los cuatro a hacer compras varias. Cuando de lo que hablo ocurrió, íbamos caminando por la amplia peatonal donde está ese antiguo colegio; sí, ése que se encuentra al frente de esa facultad. Caminábamos uno al lado del otro, como formando una barrera. Recuerdo que yo iba en uno de los extremos, con las manos en los bolsillos (de ese pantalón verde tan gastado que tengo pero que me rehúso a dejar de usar), mirando hacia abajo y rogando llegar rápido a casa (no me gusta demasiado salir de compras y menos aún si eso implica sesión familiar). A la altura de mitad de cuadra levanté la vista y a lo lejos –unos cuarenta metros- te vi acercarte, venías formando una barrera también, pero junto con chicas de tu edad. Amigas, presumo. Me mirabas y yo a vos. A medida que ibas acercándote éramos conscientes de que las miradas se encontraban, yo de vez en cuando la desviaba, pero paso de por medio volvía a vos. Vos la mantenías y yo podía sentir mi corazón agitarse; ni dude de que no fueras gay y eso me incomodaba tanto como me gustaba. Cada vez estábamos más cerca y en ese corto fragmento de tiempo en el que tardábamos en acercarnos al ritmo de nuestros pasos, en ese cortísimo lapso yo me deleitaba mirándote, maldecía el no estar sola –en especial porque mi familia no estaba al tanto de mi orientación sexual-, trataba de decidir qué hacer y te volvía a contemplar tímida y estúpidamente ante tu mirada que me sonreía. Finalmente llegó el efímerísimo segundo en el que te tuve al frente mío, nos separaba menos de un metro de distancia. Me pasaste al lado, tu perfume me llenó los pulmones (todavía lo huelo cuando cierro los ojos y sucumbo ante un gran suspiro, de esos que te llenan hasta el alma) y las dos seguimos caminando pero giramos las cabezas para mirarnos mientras sosteníamos la mirada en la de la otra; en ese momento no pude desviarla, me atraías demasiado.


(continuará)

domingo, 5 de julio de 2009

Nos vuelve a cruzar la vida después de un tiempo, después de que cada una siguió su camino sin mirar atrás. Podría llenar mi cabeza con preguntas, pero elijo no derrochar tiempo en tratar de responderlas.


Presente, no pasado ni futuro, sólo presente

Sin embargo, inevitablemente espero que esta vez las cosas lleven a algo más prometedor, espero esta vez no tener que arrepentirme.

Pero cautela…yo sé que hay cosas que no cambian más…
Y ella…ella va a seguir estando al medio, siempre.


Igualmente gracias por esos momentos nuevos..me hacían falta.

miércoles, 24 de junio de 2009

Van y vienen: todos. Hacen y deshacen. Deshacen y deshacen; pocas veces hacen. Los miro desde afuera, desde lejos, sin involucrarme…o involucrándome lo menos posible, sólo cuando es “necesario”. No entiendo por más que lo estudie. No los entiendo. No entiendo lo que me circunda. Vivir rodeados de podredumbre, corrupción, maldad, egoísmo. Los años corren y la situación es la misma, no cambia la calidad, sino la magnitud de lo siniestro que nos mantiene vivos, atraídos por lo bello que encontramos detrás de eso. Ya varios pensadores hablaron de la relación bello-siniestro y en cuanto a esto Rilke dijo alguna vez: “lo bello es el comienzo de lo terrible”.

Así vivimos todos, fascinados por lo inmundo, por lo q corroe nuestras almas pero nos satisface y regocija superficialmente. Lo banal: eso es lo que importa. Infinitud de falsos cristianos que hipócritamente se arrepienten de sus pecados, se arrodillan unos minutos en un banco de iglesia para pedir perdón por algo que harán de nuevo.

Mi desinterés por todo me desconcierta, me alarma, me desespera a veces. Caigo en inactividad de todo tipo, caigo en procrastinación…caigo en lo que en resumen es deseos de sentir cómo desaparece, uno a uno, cada átomo que conforma mi ser…y culminar en la nada misma con esperanzas de estar a salvo. Lo paradójico se halla en la dificultad de estar a salvo en la nada misma, donde nada es.

Hastío, tedio, o soberbiamente, spleen…como gusten llamarlo. Es lo que me retuerce el pecho día a día, es lo que se ve empeorado cuando comprensión ajena me falta, lo cual sucede a menudo. Es lo que me golpea cada mañana y cada noche. Ya ni las noches me resguardan de ese demonio que logró filtrarse por cada ranura que descuido; penetra mi mente, mi alma, mis sentidos.

Este vivir no es más que arena en los ojos: arde, pica, raspa, fastidia y, al igual que cuando nos frotamos los ojos con ilusión de apaciguar la molestia de esas partículas silicias, cuanto más me esmero en aliviar el dolor, más se acentúa. ¿Ignorarlo quizás? Cuesta. Cierro los ojos y el malestar sigue…nunca deja de arder. Arde por dentro y por fuera. Arde por dentro. Arena en los ojos: eso es esta vida. No la mía, no la tuya, ni la de otros: la vida.


.::”el Diablo es quien maneja los hilos que nos mueven”::.
(Baudelaire)

lunes, 22 de junio de 2009

“¿Quién no estuvo alguna vez sentado, presa de su angustia,
ante la cortina de su corazón?”
(Rilke)

Quisiera poner mi memoria en lavandina, que se lave, que se aclare, que se borre cada cosa que en ella esté codificada. Quisiera sacarte de cada espacio que ocupás en mi mente, borrarte por completo, no recordar siquiera tu nombre. Quisiera no extrañarte de esta manera, quisiera no llorar ante ciertos recuerdos (ni buenos, ni malos). ¿Cómo me conformo con lo poco que me ofrece la vida si ya supe alguna vez lo que es tenerlo todo?

¡Salí de mí, te lo ruego! ¡Salí de acá adentro!...Terminá de irte; ya te quedaste con todo de mí, ¿qué más querés? Ya no queda nada, más que mi eterna agonía. Abandoná tus torturas hacia mí, dejá de retorcerme el pecho hasta el punto de dejarme sin respiro. Te lo ruego: andate. Llevate cada uno de esos momentos que anidan en mi memoria. Hagamos de cuenta que nunca pasó nada, que nunca nos cruzó la vida; hagamos de cuenta que jamás tuve la necesidad de llorar estas lágrimas, de maldecir mi existencia, de querer olvidarte…de escribir estas líneas.