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martes, 31 de marzo de 2009

Hoy me dijiste: somos el Yin y el Yang.

Y concuerdo.
Los opuestos se complementan, por lo tanto se necesitan mutuamente. Uno no existe sin el otro; cada ser depende de un complemento para su propia existencia, a su vez, este complemento existe dentro de él mismo. Por lo tanto nada existe en sentido puro, todos tenemos algo del otro. Entre ambos se genera un equilibrio dinámico basado en su interdependencia.

Cierto también que para la armónica existencia de los opuestos, tiene que existir algo en común que los una.

"Where there is no difference, there is silence."
"However, where there is too much difference, there is noise."

"Donde no hay diferencia, hay silencio."
"Sin embargo, donde hay demasiada diferencia, hay ruido."


Será cuestión de que de a poco ese ruido vaya atenúandose, apagándose y desaparezca, o, en el mejor de los casos, se haga melodía.

Entre vos y yo no se terminó nada, sólo cambiaron las formas, los modos. Si se apura el fuego del asado, se arrebata. Tiempo al tiempo.
Vos lo dijiste, las decisiones no frenan ni cambian los sentimientos, sólo el tiempo puede cambiarlos, y del tiempo depende que se fortalezcan o debiliten.
Y podría copiar y pegar esas palabras hermosas que hoy me regalaste, porque siento igual. Me gustás, te pienso todo el tiempo, recuerdo tu voz en mi silencio; haga lo que haga, aparecés en mi mente.
Sólo que necesito ir despacio, encontrar mi ritmo, el tuyo, el nuestro, que nos conozcamos de a poco, que nos tengamos paciencia, que nos entendamos, que nos indaguemos, que nos investiguemos. De nosotras depende que el vínculo fluya en armonía en vez de trastabillar caóticamente. De eso se tratan ciertas relaciones, de un proceso de investigación mutua; tanteando, palpando cada aspecto del otro y sintiéndolo propio (no de propiedad, sino de identificación).
Ojalá estuvieras acá, ojalá.

“Perdiéndote, me pierdo.”
Cómo deshacerme de ti si no te tengo; maldita frase que tantas veces dije, pensé, sentí.
No te tengo y a la vez estás tan en mí. Y cómo te saco de acá adentro, si sos parte mía? Cómo dejo de necesitarte cuando te necesito en cada paso que doy?
Hoy, ese camino..no estabas conmigo y sin embargo te vi en todos lados. En cada árbol, en cada esquina, en cada baldosa, en cada aula, en la brisa, en cada uno de mis suspiros, en la bronca atravesada en mi garganta, en esas lágrimas que asomaban y que no dejé ser, en esas preguntas sin respuestas que me hago una y mil veces desde hace tiempo. Y sé que esto no es cuestión de tiempo. Y siento que te perdí aunque vos me perdiste a mí. O yo me perdí a mí misma.


Y hoy, hoy me están pasando cosas que con vos quiero compartir, hoy estoy sintiendo cosas que con vos quiero compartir, hoy ya tengo una mochila de cosas que con vos compartiría..y no puedo y quedan sólo para mí, y estoy harta de quede todo para mí. Y quiero tu opinión porque me conocés mejor que nadie y no están tus palabras de aliento o tu mirada de reproche, aunque me las imagine; y quiero tu contención, y no la hallo, no existe. Me explota la cabeza, demasiadas cosas para mí sola. Sólo yo conmigo, cada vez más conmigo.



Qué día de mierda, qué semana de mierda, qué mes de mierda, qué año de mierda..
Y ya, me voy a dormir.

lunes, 30 de marzo de 2009

La verdad es que tenía un post casi listo para subir, pero bueno, terminé no viéndole sentido..quizás en otro momento..

Así que encontré un reemplazante..


13 Cosas que no Puedo Evitar

1) tocarle las orejas a cuanto gato se me cruce (ok, eso en mi cabeza sonó mejor)
2) hacer chistes en momentos inoportunos
3) comer cuando estoy aburrida
4) que ciertas personas me retengan en el msn por más que tenga cosas que hacer
5) realizar comentarios sarcásticos
6) realizar un análisis gramático-semántico-retórico de los enunciados de la gente (para cualquier reclamo dirigirse a mi facultad)
7) que la curiosidad me venza
8) pegarme a la ventana los días de lluvia o los de luna llena
9) estar imantada a lo complicado
10) desear un beso cuando tomo cerveza
11) ser tan metódica para algunas cosas
12) que me puedan tanto los hoyuelos
13) celar

sábado, 28 de marzo de 2009

El Amor es Ciego, Sordo y Pelotudo


Entre las tantas cosas que encontré revolviendo mis cajas de recuerdos, está una carta de M al chico que le gustaba, G. No logro recordar cómo es que yo tengo esa carta en mi poder. Inicialmente, se suponía que yo debía darle esa carta a G ya que era compañero mío de grado (yo actuando de celestina: no comments). Supongo que al final M se arrepintió o alguien en su sano juicio (y no sé por qué siento una leve cola de paja) la disuadió y al final a M poco le importó dónde fuera a parar la carta. No resulta extraño entonces que yo la haya agarrado para garantizar su futura existencia.

No sé por qué siempre me empeñé en guardar todo lo que estuviera a mi alcance; siempre digo que en algún momento puede ser útil. Y bue, tan errada no ando, ahora me sirvió para momentos de nostalgia, aprendizaje y material bloguístico. Muchas veces me pasó de guardar algo años y años y algún día de limpieza y descarte de cosas innecesarias, en un impulso de no juntar tanta “mugre” pienso: “mmm esta huevada hace años que está acá juntando tierra y ocupando lugar; al final nunca la usé para nada. Chau, a la basura!”. Y basta que la tire para que a los pocos días la necesite para algo (es acá cuando recuerdo mi adorada Ley de Murphy).

Igualmente, uno de los últimos cambios que he sufrido es el de guardar la menor cantidad de cosas posibles, supongo que en un intento de no aferrarme tanto al pasado, como para empezar a olvidar ciertas cosas, con el objetivo de evitar caer en la tentación de sumergirme en recuerdos y que el dolor estire su estadía.

Tengo abismal habilidad para irme por las ramas, ya le decía la otra vez a alguien que nunca fui buena para hacer resúmenes. En fin, volvamos a M, G y la famosa carta.

Cuando la leí me reí mucho y decidí postearla. Creo que éste es un perfecto ejemplo (escracho) del amor como causa infalible de la estupidez humana (dudo si no poner “femenina”).

Esto si bien fue escrito por una mente de 13 años, 14 a lo sumo, no está lejos de parecerse a ejemplos dados por mentes más -irónicamente- maduras. No hay vuelta que darle, independientemente de la edad (y de otros tantos factores que no vienen al caso), el amor nos pone pelotudos, nos lleva a la auto-humillación y, en el peor de los casos, incluso a la auto-destrucción.


“G:
¡Hola! Te quiero decir, en esta breve carta, varias cosas.
Se que vos me has deseado lo peor, pero ¿acaso es malo enamorarse? NO, por eso te digo que te sigo y seguiré queriendo. Nunca, pero nunca voy a olvidarte, el único que me insulto tanto pero tanto y que lo único que esos insultos hacía era llegar al corazón como una palabra adorable, el único que después de todo lo que hizo para tratar de que no lo jodiera me hizo sentir completa, el chico que llenó mi corazón de alegría, con esto puedo expresar todo lo que siento.
Si algún día nesecitas a alguien que esté a tu lado en las buenas y en las malas, “BUSCAME” que siempre estaré para vancarte en las buenas y en las malas.

Te quiero
Con cariño, M.

PD: escribime lo que sientas por mi. Te lo pido ¡”Por Favor”!” (SIC)

Compartida ya la evidencia, quisiera cerrar esto con una cita de Great Expectations (Grandes Esperanzas) de Charles Dickens.

"I'll tell you," said she, in the same hurried passionate whisper,
"what real love is. It is blind devotion, unquestioning self-humiliation, utter submission, trust and belief against yourself
and against the whole world, giving up your whole heart and soul
to the smiter–as I did!"

Antes de que algunas chillen:

“’Yo te voy a decir’, dijo ella,
continuando el susurro apasionado y apresurado con el cual venía,
‘qué es el verdadero amor.
Es devoción ciega, auto-humillación incondicional,
sumisión total; confiar y creer en contra de uno mismo
y en contra del mundo entero,
entregando todo tu corazón y tu alma al golpeador –
tal como yo lo hice!’”

*********************************************************

A aquellos que se remitan a la versión en castellano,
les cuento que el precio es de 10 minutos por palabra
si el modo de pago utilizado es Cuerpomatic.
Para más información o bien para llevar a cabo la transacción
comunicarse con la que escribe
o con la Presidenta de Summer Corporation.
Desde ya muchas gracias.




Lau
Promotora de Cuerpomatic
Sede Oficial de Summer Corporation ®

viernes, 27 de marzo de 2009

Sí, definitivamente encontré algo (más) de lo que me arrepiento mucho en mis 23 años: de haberle dejado de hablar de un día para el otro a A. Me doy cuenta de que la extrañé y de que fui muy fría y dura injustamente; lamento lo mucho que me afectaron los miedos de ese entonces y que por eso hoy no sepa cómo se podría haber dado la cosa si hubiese actuado diferente, pero bueno, los "what if" siempre estarán en nuestras vidas para atormentarnos, sea donde sea.

Releyendo mi historia, anoche me acordé de la carta que me mandó en donde me pedía perdón, así que decidí buscarla porque, como ya dije, guardo todo, y en alguna de mis mil cajas de recuerdos debía de estar. Como predije, la encontré y no tuve que revolver mucho, estaba en la primera caja que abrí, como esperando ser encontrada. La comparto con ustedes:

(doblada en 3 veces, una hoja de carpeta N°3 amarilla ya por el paso de estos 10 años, escrita con lapicera azul, en una cursiva atormentada y con mi nombre y apellido como destinataria)

"Laura:
Perdón por que te retó mí 'madre'.Lo que pasó es que la M le dijo a ella que yo me hiva a quedar con vós en gimnasia hasta que salieras, y despues que hivamos a ir a mi casa a comer.
Mi 'madre' se enojó, y yo en ningún momento le habia dicho eso a la M.

Perdón por lo sucedido y quisiera que siguieramos siendo amigas.

T-quero muto" (SIC)

Lamentablemente de todas las demasiadas cosas que tenía de ella, sólo esto me quedó, porque al resto lo tiré en un impulso de bronca acompañado de lágrimas el día posterior a la escena de su madre. Y sí, desde hace mucho que me arrepiento bastante de eso, fue lo único que tiré en mi vida y eso que he pasado muchas broncas y dolores, pero nunca más lo hice: más evidencia de por qué no puedo ser impulsiva y debo mantenerme en los márgenes de lo racional y meditado.

Cuando releí esta carta, observé su caligrafía y expresiones, me empezaron a caer lágrimas, se me anudó el pecho y empezaron a lloverme recuerdos. El arrepentimiento no dejaba ni deja de crecer.





A Lele: si andás por ahí y leés esto, perdoname y sabé que me encantaría que volviésemos a hablar. Ojalá la vida nos reencuentre en algún momento y se puedan saldar deudas. Te quise y te extrañé mucho. Un abrazo.

miércoles, 25 de marzo de 2009

(continuo con la historia de A, así no me reclaman más el suspenso xD)
Un día estaba yo en mi clase de gimnasia en el patio del colegio y de pronto salida de no-sé-dónde aparece la madre de A, que se me pone en frente y comienza a vomitar en mi cara una serie de retos, reproches y preguntas. Situación: Laurita anonadada sostenía con ambas manos una pelota de voley, el resto de mis compañeros por instinto natural crearon una ronda alrededor del espectáculo y la señora enfurecida gritaba en forma monológica : “A dónde está A??? A dónde la escondiste??? Yo sé que vos la tenés!! No sé que tiene esa chica que está obsesionada con vos! Ya le he dicho que sos una mala influencia (¿?) para ella! Decime dónde la tenés!!! Qué la hiciste??? Me dijo que se iba a la casa de M, pero no está ahí. No quiero que te acerqués más a mi hija, me escuchaste!?”. Yo y mis dos ojos de huevos fritos nos quedamos mudos hasta que pude articular palabra y contesté: “No sé dónde está A, a mí me dijo también que se iba a lo de M”, la señora refunfuñó y se fue desparramando puteadas por el camino. Yo me quedé mirando el vacío, sí, todavía con la pelota entre mis manos. Lo cierto es que yo no tenía idea dónde corno podría estar si no estaba en lo de M. Cuando terminó la clase de gimnasia, fui a buscar mis cosas para irme a casa; quién estaba al lado de mis cosas? Sí, adivinaron, A. Y ahí comencé yo a vomitar reproches en su cara porque ya antes le había advertido que algo así pasaría si no cambiaba un poco su comportamiento, es decir, si no estudiaba un poco más, si no pasaba más tiempo en su casa, si no dejaba de hacer locuras y si no dejaba de perseguirme de acá para allá. Me enojé mucho con A, pero mucho, más que nada por el momento que me hizo pasar su madre. Desde ese momento no le hablé más, a pesar de que ella me escribió una carta pidiéndome perdón. Hace unos años me arrepentí de no hablarle más, era una buena persona que necesitaba ayuda, que me quería. Hasta el día de hoy me reprocho haber cortado el lazo, pero creo que el miedo a varias cosas fue más fuerte. Espero algún día que me la cruce poder hacerlo, pero cuanto más pasa el tiempo, más difícil sería lograr esa charla. Pero bueno, ya me estoy yendo por las ramas.

Ahí se terminó mi amistad con A, los años pasaron y llegó el último año de la secundaria. En este año, como es de esperarse, los cursos nos hicimos los buzos de promoción, en el cual por lo general se borda el nombre o apodo nuestro, nombre de la localidad, nombre del colegio y año de egreso. Mi buzo era espantoso, no viene al caso, pero sentí necesidad de quejarme xD, otro día les cuento del buzo, un espanto y encima se achicó y me queda de pupera, en fin, dije que basta. Bueno, la cosa es que mi buzo decía normalmente “Laura”, pero un día voy caminando por la galería del colegio y adelante mío iba A con sus amigas, y en la parte de la espalda de sus buzos tenían el nombre bordado, cuando leo el buzo de A, veo que decía: “Lele”. Me quedé helada, voy corriendo a mi curso y busco a una amiga que teníamos en común y le pregunto: “Che, viste el nombre que se puso A en el buzo?” y me dice: “Sí, Lele”. “Pero..le dicen así? Alguien le dice así?”. “No, nadie le dice así ni saben por qué se puso eso”. Me senté y la cabeza me iba a mil, recordando cosas, uniendo cabos sueltos y sorprendiéndome demasiado.

No sé cómo se había dado, pero en los tiempos en los que éramos amigas, ella me decía Lala y yo a ella, Lele; teníamos esos apodos entre nosotras. Hasta el día de hoy, se me cruzan mil preguntas cuando me acuerdo de eso y de ese día en el que misteriosamente apareció entre las hojas de mi carpeta una carta anónima de declaración, inteligentemente escrita con una letra desconocida.

Cuando terminamos de cursar ese último año, voy un día al colegio a buscar mi libreta de calificaciones y en la puerta me encuentro con mi compañera, esa que era amiga en común entre A y yo. Me pregunta: “che, viste el nuevo look de tu amiga?”. Con cara de WTF le pregunto: “qué amiga???” y ella valiéndose de pera, ojos y un leve balanceo de cabeza me señala la esquina de enfrente. Miro entonces hacia el lugar indicado y..OMG! Era A: toda ropa negra ancha, una remera de Manson que hasta a mí me espantaba, pelo teñido de violeta y mechas de otros colores, cadenas y se había afeitado las cejas. Sí, tal cual. Mi compañera que se deleitaba con mi cara de horror, me dice, como si no hubiera sido obvio: “Se afeito las cejas, Lau! Está loca!...también se pasó la maquinita por los brazos, no sabés la impresión que da”.

Lo más raro de todo esto es que desde hace aaaaaños de vez en cuando me la cruzo por el centro de la ciudad y siempre anda de la mano con un metalero 10 años mayor que ella (creería que siempre con el mismo). Igual, a mí no me engaña, esa chiquita es más torta que la selva negra.
Chateando con alguien hoy, me acordé de una historia de hace mucho y que supongo que algo habrá contribuido a la construcción de mi sexualidad.

Mi abuela vive en un lugar céntrico y al frente de su casa, vive mi mejor amigo de la infancia, F, con quien compartí el 99% de todas las travesuras de mi vida, pero eso queda para otro post, sino se hace eterna la cosa. En esos momentos de mi vida, yo pasaba gran tiempo en la casa de mi abuela porque estaba cerca de mi colegio, mi casa quedaba muy lejos y no me daban los tiempos de comer y volver a irme para las clases de gimnasia, además a la tarde tenía clases de inglés y todo quedaba céntrico, así que no tenía mucho sentido irme hasta mi casa para tener que volver al centro. Por lo tanto almorzaba las desastrosas comidas de mi abuela y pasaba gran tiempo ahí. Resulta que un día, uno de los tantos en los que tuve 13 años, allá por el 98 (primer año de la secundaria), estaba yo sentada en la verja y pasan muy risueñamente en bicicleta dos chicas del otro curso: M y A. Me ven y se paran a saludarme y preguntarme el nombre, ya que de cara únicamente nos conocíamos. Y de paso me preguntaron por F, que era compañero de ellas y a una le gustaba. En ese entonces comenzó una charla que derivó en amistad más que nada con A, “sorpresivamente” a la que no le gustaba F.

De ahí en adelante, con A nos veíamos en el colegio, pasábamos los recreos juntas, ella pasaba seguido por la casa de mi abuela, nos llamábamos, nos escribíamos cartas y todo ese tipo de cosas que implican amistad a esa edad. Cada día que llegaba del colegio vaciaba mis bolsillos del guardapolvo, los cuales estaban llenos de cartitas y papelitos con mensajes y cositas. Como soy alguien que guarda todo, llegué a tener varias cajas con cosas de ella.

A todo esto yo comencé a percibir algo raro en A y ese algo se parecía a algo raro en mí, pero no sabía bien qué era.

La cuestión es que A comenzó a tener actitudes obsesivas conmigo; me llamaba tres o cuatro veces por día, pasaba todos los días por lo de mi abuela y no se iba más, me llevaba cartas al colegio a diario y me regalaba cosas muy seguido. Lo raro es que suponiendo que ella saliera a las 11 del colegio, me esperaba ahí hasta que yo saliera, por más que yo saliese a las 13 y me acompañaba las 7 cuadras hasta lo de mi abuela, más loco aún porque ella vivía 7 cuadras pero para el lado opuesto. Luego se iba a su casa y a la tarde volvía a lo de mi abuela y se quedaba hasta que yo me iba a inglés, hasta donde también me acompañaba. En pocas palabras, no me dejaba ir sola ni al baño.

La imagen que yo tenía de A antes de conocerla, era de una chica que se vestía con ropa medio anticuada, pero impecable: el pelo atado con un moñito azul, guardapolvo que pasaba la rodilla, medias colegiales azules bien subidas y guillerminas siempre lustradas. De a poco comenzó a cambiar su look y adoptar lo que más se pudiese del mío, es decir, se chonguizó xD; vale aclarar que las actitudes ya las tenía. También comenzó a adoptar otros de mis gustos. Yo era fanática de cierta banda del momento (que no la voy a nombrar porque no le hace bien a mi presente metalero y vos, shhhhh, mirá que te mando al odia-cucarachas xD) y ella también se hizo fanática; compraba todos los cds, remeras y cuanta revista saliera con artículo de ellos. Lo que más llama la atención es que compraba 3 revistas iguales: una para ella, otra para mí y otra para recortar y decorar su pieza con fotos de la banda. Si yo usaba pantalones carpinteros anchos, ella también. Un día estábamos en su casa viendo MTV y pasaron el video de Manson “the dope show” y dije: qué buen video! Para qué! Al otro día amaneció fanática de Manson. Y de a poco comenzó a hacer ciertas locuras de rebeldía. Un día me pidió que le tiñera el pelo de colorado, otro día apareció con un mechón azul que se había pintado con aerosol (!!!), otro día se marcó con una Gilette en el brazo la palabra “death” y así. La verdad es que no sé bien cuál era el objetivo, si impresionarme, tratar de ser más heavy porque le gustaba Manson o simplemente que todo terminase como terminó. Vale aclarar también que si bien yo era medio-bastante chongo, no era para nada satánica ni tenía comportamientos de rebeldía y era muy buena alumna.

(to be continued...para la próxima, el resto, sino me putearán o no lo leerán xD)

martes, 24 de marzo de 2009

- Es como…como el perro del hortelano; no come ni deja comer.
- Aunque los bañes, los perros siguen teniendo feo olor, es como una marca distintiva que tienen, no?
- Tantos años, tantos..y no logro identificar una marca positiva que hayas dejado en mí; triste, no?
- Que sea más positiva..psss, ni que fuera tan fácil cambiar toda una cosmovisión.
- Cómo se hace para cambiar algo cuando las cosas que suceden no son más que obstáculos que dificultan el proceso?
- Hay ciertas cosas de las que disfruto mucho el proceso y no espero resultado y otras, de las cuales sólo me interesan los resultados y me rehúso a pasar por el proceso.
- El resultado de vos+yo nunca fue bueno.
- Qué bueno que la saqué de mi vida aunque la extrañe horrores.
- Todavía en espera del amordemivida, ella no pudo haberlo sido, no cabe en mi concepto de amordelavida haberme lastimado tanto.




No importa en qué comience pensando, todo desemboca en ella.

lunes, 23 de marzo de 2009

Así es ella; así soy yo cuando de ella se trata.
Me vuelve loca, me enceguece, me seduce de una manera indescriptible. Años fascinándome, cautivándome hasta el hartazgo. Va y viene, hace y deshace en mi vida a su piacere. Logra que me desespere cuando no la tengo y que extrañe hacerlo. Siempre me empeñé y esforcé en conseguirla, que sea sólo mía, no compartirla con nadie más. Sí, confieso, la celo a más no poder; no puedo saberla en manos de otra persona.
Cueste lo que cueste, por lo general, logro tenerla. Y aunque durante los primeros instantes sienta satisfacción de saber que pude con ella, momentos más tarde siento un gusto amargo, un nudo en el pecho y se me hace difícil respirar. Es entonces cuando la bronca inminente por haberme salido con las mías me invade. Deseo no haberla alcanzado, me maldigo por tenerla y busco las formas de aplacar los demonios internos que en mí despertó.
Ésa es mi relación enfermiza con ella, con la razón.

sábado, 21 de marzo de 2009

18 Cosas que Detesto
Parte II



1) el ladrido de los perros
2) que entre luz por la ventana cuando quiero dormir
3) no aprender que las personas son prescindibles
4) el llanto de los niños
5) el protocolo
6) haberme dormido en ciertos laureles
7) los alimentos light
8) el color rosado en todas sus tonalidades
9) la sensación de emanar alcohol por los poros durante la resaca
10) que me cambien las cosas de lugar
11) la coca-cola sin gas
12) que las palabras “bruxismo” “empírico” y “silogismo” no me vengan nunca a la mente cuando necesito emplearlas (sí, exacto, escribir este ítem llevó su tiempo u.u)
13) la comida agridulce
14) el olor a coco
15) las publicidades y promociones de Claro que me llegan vía sms a cualquier hora ¬¬
16) el olor a vainilla
17) los pelos sueltos mojados y adheridos a cualquier superficie
18) tener que deletrear a todo el mundo mi apellido y que aun así lo escriban mal.

jueves, 19 de marzo de 2009

Mi vida y la Ley de Murphy

Yo siempre sostuve que nací con mi propia nube negra que me llueve, me truena y graniza constantemente…nube que tengo sobre la cabeza esté donde esté, sea cuando sea; una parte indisociable de mí que condiciona mi pésima suerte, porque decir que tengo mala suerte resulta poco. Todos me lo niegan y me dicen que es porque soy pesimista (aunque yo prefiero el término “realista”)…hasta que me conocen y me dan la razón: “sí, Lau, qué mal orto que tenés!”. Claro ejemplo de esto es mi ex quien hasta el día de hoy incluso me culpa de habérsela contagiado.
Hoy después de un chat que tuve con alguien, me quedé pensando en algo que le dije y me di cuenta de que la explicación de mi vida se basa en la ley de Murphy: "Si algo puede salir mal, saldrá mal." Y eso me recuerda una de mis frases cabecera: “Piensa mal y acertarás”, muy cierta. "Si crees que las cosas están mal, no te preocupes, estarán peor"esa otra también resulta muy verdadera.

En fin, me puse a investigar un poco sobre esta supuesta ley y encontré un listado de corolarios que implica con los que me reí mucho porque se aplican taaaaaannnto:

1) Si algo puede salir mal, saldrá mal.
2) Todo lleva más tiempo del que usted piensa.
3) Si existe la posibilidad de que varias cosas vayan mal, la que cause más perjuicios será la única que vaya mal.
4) Si usted intuye que hay cuatro posibilidades de que una gestión vaya mal y las evita, al momento aparecerá espontáneamente una quinta posibilidad.
5) Cuando las cosas se dejan a su aire, suelen ir de mal en peor.
6) En cuanto se ponga a hacer algo, se dará cuenta de que hay otra cosa que debería haber hecho antes.
7) Cualquier solución entraña nuevos problemas.
8) Es inútil hacer algo a prueba de tontos, porque los tontos son muy ingeniosos.
9) La naturaleza siempre está de parte de la imperfección oculta.
10) La madre Naturaleza es una malvada.
11) Es imposible enseñar algo a alguien que cree saberlo.
12) Cuando se intente demostrar que algo no funciona, funcionará. (Esta ley es aplicable en viceversa)
13) No puedes ganar más de 3 veces seguidas. (a menos que trates de demostrarlo)
14) Si te despiertas de buen humor, siempre habrá algo que vuelva malo el día.
15) Cuando buscas algo, encontrarás todo lo perdido, menos lo buscado.
16) Cuando pares de buscar algo, lo encontraras.
17) Si un artefacto no anda, apágalo y enciéndelo el día siguiente, volverá a funcionar como debe.
18) En la cocina, todos los objetos que caen, van a parar abajo de la alacena.
19) Cualquier objeto pequeño que caiga sobre un piso que tenga una rejilla, por más lejos que esté o más pequeña que sea, siempre va a parar a la rejilla.
20) En el patio siempre hay una silla rota.
21) Todo que parece que puede ser beneficioso resulta una ruina
22) Si explicas algo de modo que lo pueda entender los alumnos , el profesor no lo entenderá
23) Si se te pierde algo en la calle , por mucho que busques no lo encontraras
24) Si dejas que las cosas vaya a su aire, irán mal. Si intervienes, irán peor.
25) Cada reparación crea nuevas averías.
26) Si tienes papel, no tendrás bolígrafo, si tienes bolígrafo, no tendrás papel; y si tienes papel y bolígrafo, no necesitarás escribir nada.



Es así, gente, la tostada siempre va a caer del lado de la manteca o mermelada (esto tiene explicación física, lo sé, pero me gusta ese ejemplo xD).

Mi vida es una cadena de infortunios..generalmente generados por la existencia de mujeres en mi vida…pero ahí ya entramos en un campo muy amplio y complejo, que quedará para algún post futuro.

Pero bueno, ya me acostumbré, casi que ya no me quejo, traté de encontrar lo bueno en todo esto y de ser “optimista” jaja…entonces pienso en algo que ya mencioné, en que siempre se puede estar peor, de eso no hay duda alguna, está confirmadísimo. Cuando estabas seguro de que era lo “peor” que podía sucederte, zas! algo ocurre para demostrarte que estabas equivocado.


Shit always happens, and mostly to me, so don’t worry.


miércoles, 18 de marzo de 2009

Tenía un post preparado para subir, pero quedará para la próxima.
Dedico este post a un pedido, un meme.
Quien me etiquetó para hacerlo es la griega.

Diez cosas que amo
1) mi vieja

2) dos mujeres que pasaron por mi vida y me marcaron demasiado.
3) dormir

4) comer
5) los mimos después de hacer el amor
6) disfrutar de tormentas en compañía
7) momentos que dedico a músico-terapia
8) abstraerme mirando series que adoro
9) charlas con personas interesantes
10) patear una pelota

Diez cosas que odio
1) las mentiras

2) el egoísmo
3) la impuntualidad
4) la falta de compromiso
5) los ruidos
6) la impotencia
7) extrañar a alguien hasta la desesperación
8) que nunca salgan las cosas como quiero
9) mi mala suerte
10) no poder olvidar algunas cosas

Diez cosas que debo hacer
1) sacarla de mi cabeza

2) buscar trabajo
3) dedicarme a armar mi vida
4) dejar de mirar atrás
5) ser menos rencorosa
6) tener una vida menos sedentaria
7) aprender a dedicarle a cada asunto la importancia que se merece
8) dejar de darle cosas a gente que no lo merece
9) aprender a usar ciertos programas de traducción ¬¬
10) recuperar mi orgullo

Diez cosas de las que no me arrepiento
1) dejar de verla y saber de ella

2) haberme jugado alguna vez a una relación a distancia
3) haber salido del closet
4) haberme hecho el piercing
5) cada viaje que hice a Bs As
6) haberme tomado estos meses para volver a casa y estar en paz
7) de cada palabra y de cada cosa que le di a la persona que amo
8) haber vuelto al contacto con mi primera ex
9) de cada libro que lei
10) de haberla perdido, porque me hizo cambiar y darme cuenta de errores que estaba cometiendo.


Bueno, confieso que las cosas de las que no me arrepiento, me costó mucho localizarlas, es sabido que me arrepiento de demasiadas cosas en mi vida xD.
Invito a seguir con la consigna a paz, pao y summer.

lunes, 16 de marzo de 2009

Y el resultado de estos últimos días es una lista interminable de interrogantes, de preguntas sin respuestas; estoy llena de dudas, cada vez son menos las certezas que tengo. Sinceramente no te entiendo y sabés que detesto no entender algo.

Por qué me extrañás? Para qué querés verme? Para qué querés compartir una cama conmigo? Para qué me decís que sí, que estás en otra pero que tenés la esperanza de que cuando seamos “grandes” vamos a estar juntas? Para qué me hacés saber que sentís que conmigo vas a ir y venir toda la vida? Por qué te pone tan mal que nombre a otras personas? Por qué seguís sintiendo cosas por mí, o mejor dicho, qué sentís? Por qué te lastimo tan fácilmente? Para qué pegaste esa canción en el chat? Me quisiste decir algo con esas palabras? Intentaste confundirme? Me la dedicaste? Por qué no me diste explicaciones cuando te las pedí?


"Me callo porque es más cómodo engañarse.
Me callo porque ha ganado
la razón al corazón.
Pero pase lo que pase,
y aunque otro me acompañe,
en silencio te querré tan sólo a ti.”

Cómo se supone que interprete esas frases?


Dejá de engañarte, dejá de engañarme. Dejá los miedos.
O dejá de jugar.

jueves, 12 de marzo de 2009

Ya lo adelantaban las observaciones del informe pre-escolar: “Ma. Laura manifiesta problemas para relacionarse con el sexo opuesto”.

Estaba todo tan claro desde el comienzo, no sé cómo nadie lo vio.

Y esto me recuerda a la serie de LIA cuando vuelven el tiempo a la época en que los personajes iban a jardín y la maestra les propone hacer una obra de teatro en la que personifican cosas de una panadería y Romina dice: “yo quiero ser torta”..y flor de torta resultó.

Y como todo tiene que ver con todo y la cabeza une cosas de forma tan rara e ilógica a simple vista, me terminé acordando del error de darle todo a una persona. Porque cuando les das todo, ya nada tiene sentido, pierden el incentivo de estar con vos. Hay personas a las que les tenés que dar sólo una parte, así siempre se quedan esperando el resto, así tienen motivos para permanecer a tu lado.

Pensá, ¿qué pasa cuando Mario rescata a la princesa? Termina el juego y hay que buscar otro..

Esto de hablar de juegos de video ochentosos me hace dar cuenta que ya estoy vieja y que creo que no voy a entender nunca a las nuevas generaciones. Creo que habría sido útil saber esto antes de haberme enganchado con alguien seis años menor. Bueno, mejor tarde que nunca (consuelo de tontos).

Y vos, seguí acumulando tierra debajo de la alfombra, dale. Algún día esa tierra va a ser un bulto que te va a molestar al caminar y no te va a quedar otra más que levantar la alfombra y limpiar la mugre acumulada durante tanto tiempo.





Nota: si no vieron la serie de LIA, búsquenla en youtube o en lainternetapesta.com.ar y veanlo porque está genial.

lunes, 9 de marzo de 2009

18 Cosas que Detesto
Parte 1 (seguro hay más)


- que algún bicho molesto se pegue a la pantalla del tv y me distraiga
- despertarme así sea 2 minutos antes de que suene el despertador
- que se me meta algo entre los dientes y no poder sacármelo
- que escriban “haber” en vez de “a ver”
- que nunca haya una lapicera a mano cuando la necesito
- no haber conocido a Brian Holland en sus épocas de pelo largo y trencitas
- que el 99, 9% de las desgracias me pasen un 26
- que me diga que soy su debilidad y al otro día me corte el rostro y al otro que me diga que me extraña y al otro que me pida distancia y al otro que quiere verme y al otro que me bloquea de nuevo y al otro…
- que le digan chocolate negro cuando es marrón
- no haber podido nunca imaginarme un color nuevo
- que la del 12 toque la flauta
- que cada vez que pongo el WB esté Smallville
- que mi mente identifique el color turquesa con el aguamarina porque mi tía le seguía diciendo “el frasco de tapa turquesa” a pesar de los años de sol que tenía encima
- que saquen del mercado productos que amo (en especial golosinas y desodorantes)
- extrañarlas
- que existan baldosas sueltas los días de lluvia..y yo encontrármelas a todas
- no haber aprendido todavía a sacarme el piercing
- los aromas dulces

miércoles, 4 de marzo de 2009

Crecí en lo que se puede decir que era un barrio joven, esos barrios nuevos con casas todas igualmente prefabricadas cuando recién entregadas, y que después con el tiempo cada uno le agrega lo que puede, la modifica a su antojo o bien la tira abajo y la hace de nuevo. Barrio rodeado de campo (a pesar de tener dueño no eran tierras utilizadas), barrio plagado de mocosos de edades varias. Mi casa estaba en la última cuadra de la calle, una calle entrecortada por campos y sitios baldíos, que en ese entonces no representaban la amenaza de hoy en día. Tranquilamente podía irme hasta la casa de mi abuela (unas treinta cuadras aproximadamente), en plena siesta, en mi bicicleta azul, ésa que celaba tanto de mi hermano, ésa que a pesar de que la patita vino mal de fábrica y de no tener porta cantimplora, era la mejor del mundo entero, por eso la cuidaba cual Ferraris de colección.

Me crié jugando en la caja de la camioneta del laburo de mi viejo, jugando a montar la rueda de auxilio y creyéndome San Martín en pleno cruce de los Andes, aunque fuese verano e hiciese cuarenta de térmica y aunque en vez de sable, portase alguna baratija plástica made in Taiwán.
Me crié pateando una pelota en las grotescas canchas “delcampito”, entre un par de arcos improvisados en la calle, total rara vez transitaban vehículos. El obstáculo más grande lo representaban en todo caso algún grupo de niñas que jugaban al elástico o al avioncito. El drama comenzaba cuando alguna haciendo equilibrio se agachaba para recoger la piedrita, atajaba un gol con el traste y por ende terminaba estampada contra el hormigón, con alguna vieja mancha de aceite pegada en la nariz.

En caso de haberme mandado alguna y estar prisionera en casa o en caso de que estuviesen todos ocupados por lo que no tenía gente para el equipo, no me quedaba otra más que patear el fútbol contra la medianera del patio o hacer jueguitos y competir contra mi mismo record.
Cuando tenía un mal día porque no duraba mucho manteniendo la pelota sin tocar el suelo, le echaba la culpa al hecho de no haber tenido puesta la camiseta de Boca, la cábala infalible, o al menos así lo creía. Después con el tiempo comencé a descreer que cada logro o cuestiones del azar se debieran a la religiosidad con la que llevaba en mi cuello mi colgante del escudito CABJ. Ese dije que una vez perdí y lloré por ocho horas seguidas hasta que mis ojos hinchados convencieron (o mejor dicho, hartaron) a mi madre para que saliéramos a buscarlo a pesar de que llovía y era de noche. Ni el paraguas ni la linterna sirvieron de mucho, la búsqueda fue inútil y no me quedó otra más que irme a la cama y pensar en cómo lidiar con la racha de mala suerte que se me venía sin esa cábala.

Ahora que recuerdo y pienso esto, creo que al final mi predicción tanteaba el terreno de lo cierto. La mala suerte que me caracteriza, esa de la cual mi exnovia se queja que le contagié, se debe a eso. Si tan sólo no hubiera perdido mi escudito!...Si todavía lo tuviera, seguramente estaría contemplando la pelota eternamente desafiando y consecuentemente venciéndose ante la gravedad; las desgracias no habrían encontrado tiempo en mi vida porque yo no habría tenido tiempo para enredarme con mujeres, sólo habría tenido ojos para ella, la número cinco.

Crecí trepándome a techos, escalando medianeras y colgándome de árboles. Crecí con un arsenal de herramientas colgadas de mi pantalón carpintero, jugando a desarmar y rearmar artefactos o juguetes mecánicos (aunque cuando la tarea de unir las partes llegaba, siempre me sobraban piezas). A temprana edad armaba circuitos eléctricos, jugaba con electroimanes que yo misma fabricaba e inventaba otros juguetes cohesionando restos de chiches rotos por mi hermano.
Cuando me atacaban la creatividad y la imaginación, se me daba por los ladrillitos. Por lo general esta sed por la creación me invadía por las noches, cuando me mandaban a dormir (no sé por qué hasta el día de hoy las ráfagas de creatividad me visitan en horario nocturno; no sé qué tiene la oscuridad y el silencio de la noche que me vuelven loca, me apasionan y me sirven de musa inspiradora). Entonces, cerraba la puerta y desplegaba las piezas multicolores en mi cama. Cuando se oía el grito paterno de ultimátum, guardaba mi obra de arte debajo de la cama, apagaba la luz y pensaba qué detalles darle al día siguiente; la lista mental de ideas se prolongaba hasta que comenzaba a intercalarse con cuenta de ovejas; cuando quería ver, un nuevo día había empezado, ahora el ultimátum era materno y el objetivo, que despegase la jeta de la almohada babeada.
Me siento protagonista de la alegoría de la caverna.
Tomo por verdadero lo que veo y oigo,
me dejo guiar por los sentidos, no estoy pensando ni razonando.
Estoy siendo prisionera de esa ignorancia.
Debo recordar que lo inteligible
es lo que permite entender lo sensible.



..::acto es realidad y potencia, posibilidad::..

domingo, 1 de marzo de 2009

Se dice que el alma realiza tres funciones:
esperar (el futuro), atender (el presente) y recordar (el pasado).
El problema está cuando uno se cansa de esperar,
entonces comienza a recordar el pasado,
por ende, deja de atender/prestar atención (al presente).
Y la solución parece ser siempre la misma:
atender, mientras pasivamente esperamos.
No es la distracción, sino la atención lo que conduce a algo venidero.
Las cosas pasadas sólo pueden existir en el pasado.
Sólo se trae al presente las imágenes,
los recuerdos de ese pasado que alguna vez fue presente.




..::"La destrucción de una cosa queda compensada
por la aparición de otra"::..


(San Agustín)