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domingo, 28 de noviembre de 2010

En una de nuestras tantas caminatas nocturnas en busca de cerveza, nació la teoría de que los hombres son como los perros y las mujeres, como los gatos.

“Es así. El gato viene, te refriega, le hacés cariño un rato y cuando se hartó, te pega un zarpazo y se va al carajo dejándote con todas las ganas de mimosear. Por otro lado, los perros se quedan ahí, como idiotas moviendo la cola aunque no les pasés ni cinco de pelota. Se conforman con cualquier miga que les tirés debajo de la mesa y no les importa cómo es la perra, ellos sólo quieren ponerla. Es así, no importa si la perra tiene las crenchas sucias o si es más arisca que el diablo, los señores quieren ponerla y punto. En cambio las gatas son mucho más selectivas. Se dan el lujo de elegir con quién empomar y con quién no. Y obvio, no les importa histeriquear a todos y no quedarse con alguno. Todo esto explica por qué a las tortas les gustan los gatos: porque son como las mujeres. He dicho.”

jueves, 25 de noviembre de 2010

Is that your hand on my girlfriend?
Is that your hand?
I wish you'd do it again
I'll watch you leave here limping
I wish you'd do it again
I'll watch you leave here limping
There goes the next contestant

 

sábado, 20 de noviembre de 2010

Jeans negros, botas, remera gris apretada al cuerpo en la medida justa y lentes de sol. Con tu baja estatura esperabas que el colectivo frenara. Ésa era la parada anterior a la mía. Te observé fijamente y tuve el pálpito de que íbamos al mismo lugar. No te había visto antes en el colectivo, pero simplemente lo supe.

El cincuenta por ciento de la gente que viaja en ese colectivo a esa hora es siempre la misma: el chico gay que sale del gym, el chico del arito que se va a la fábrica, la señora del servicio de limpieza, la chica de rulitos que estudia hotelería, la rubia cheta que estudia RH, la nena de la mochila de Kittie que vuelve del colegio…y hoy, vos.

Reprimí el impulso de decirte: “deberías bajarte en la otra parada, si vas a ciudad empresarial, te queda más cerca”. Pero en un segundo me imaginé la situación, tu cara de WTF y tu posible respuesta: “y a vos qué carajo te importa dónde me bajo, boluda!”. No era muy feliz la interacción, así que me limité a seguirte con la mirada hasta que el bondi frenó en mi parada. Me bajé y caminé con toda la pasta del mundo hasta la entrada de la oficina, para dar tiempo a que llegaras. Mi sonrisa de satisfacción de haber estado en lo cierto me encantó. Entraste, te sacaste los lentes y preguntaste algo con tu hermosa cara de orto. Con una nueva sonrisa comprobé que efectivamente eras nueva, ya que no tenías tarjeta de acceso y el guardia te abrió. Desde ese día te cruzo constantemente en la cocina o en el baño. No puedo evitar bajar la mirada cada vez que me mirás a los ojos con tu alevosa cara de mala onda.

Hace un par de días soñé con vos. En mis delirios oníricos te llamabas Dani. Obviamente me puse en campaña de averiguar tu nombre y obviamente lo voy a lograr.


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Ok, eso lo escribí el jueves de la semana pasada, jamás lo subí por cuestiones pajísticas que sabrán entender. Ayer te crucé en la cocina repetidas veces hasta que me cansé de ser tan boluda y mientras echabas leche a tu café, y mientras yo llenaba mi botellita de agua, señalé una sala a mi izquierda y te lancé un:

-Disculpame..están en capacitación en esa sala?
-Me sonreíste y me respondiste -Sí..capacitación de Java..
-Aah…son de programación uds. Sos parte de la gente nueva que está entrando, no?
-Sí..hace dos semanas..

Y bueno, charla va, charla viene, terminamos hablando de ropa y de piercings. Pero como todo tiene un fin, llegó mi jefa y se me cortó el mambo. Me despedí simpáticamente y apenas me di vuelta, me di cuenta de que todavía no sabía tu nombre. Primero me quise matar (evidentemente, más boluda imposible). Pero después caí en que había que transformar esa estupidez en algo positivo. Así que ahora tengo la excusa perfecta para volver a hablarte. “Che, al final charlamos de todo y no te pregunté el nombre, cómo te llamás?”. Espero que sea pronto porque sino me va a costar llamarte de otra manera que no sea Dani jaja

 

lunes, 15 de noviembre de 2010

Segunda marcha de la diversidad en Córdoba. Primera marcha a la que asistí yo. Muy bueno, me encantó, salvo por unos cantos y pedidos con los que no estuve de acuerdo, pero bueno, nunca se puede coincidir en todo. Mateada en el parque con amigos mientras se iba armando el grupo que luego marcharía. Chicas haciendo encuestas para una investigación de la UNC. Gente regalando llaveros y preservativos. Muchos colores, alegría, plumas, música y baile. Muchas caras conocidas, otras no tanto, otras demasiado conocidas. Diversidad. Hice sociales, conocí chicas, me divertí mucho. Quedaron muchas anécdotas graciosas del día. Luego, fiesta de la diversidad en ciudad universitaria. Fui con una pareja que conocí en la marcha. Música, birra, baile, chori, charlas, encuentros. Me solté en una manera que pocas veces lo hago. Volví a casa con sol, cosa que hacía mucho que no hacía.

La fiesta. Resulta que en la fiesta tocó Kumbia Queers. Honestamente jamás en mi vida las había escuchado por más de treinta segundos. Ponele. Resulta que mucha gente que estaba en la organización del evento es conocida mía. Resulta que estuve atrás del escenario, en vez de adelante como la mayoría. Resulta que por la suma de varias razones [cofcofcervezasdemáscofcof], me propuse hablar con la batera. Terminaron de tocar y le hice señas para que se acercara. Lo hizo, no sin antes alzar el vaso de birra que tenía al lado de la chancha. Se acercó y el diálogo comenzó. A todo esto yo debatía mentalmente si invitarla a tomar algo o no.

-hola
-hola..che, no tocan más?
-no, ya no..
-pero no tienen más fechas en Córdoba?
-no, nos estamos yendo a las 8 a BA..
-ooh qué garrón!
[ponele]

[la invito o no la invito? Hmmm me meo. Mal. Qué hora es? Hmmm las 7 ya. Hmmm me meo, tengo que volverme a casa sola, son muchas cuadras y éstas a las 8 se rajan. Hmm.. nah, ya fue. Le mangueo cerveza al menos? Nah, me meo y ya medio que pinta café. Nah, me fui, sí]

-seee, pero bueno, ya volveremos..
-sí, de una. Che, muy bueno lo de hoy, eh? Groso!
-=) gracias! Me alegra ver a todos tan copados –me hace seña con el vaso, ofreciéndome tomar.
-no, gracias, enough for today..
-bueno, che, tengo que desarmar la bata, sino no llego.
-dale, te ayudaría…pero el sueño gana..[bueeeena, quí ti hacé’???]-…

La flaca da media vuelta y se agacha a la bata, yo hago lo mismo, pero me doy cuenta de que no pregunté lo primordial.

-Diculpame…tu nombre?
-Inés-Ah..listo. Nos vemos, Inés =).

Y claro, no sólo me iba a dar el lujo de decidir no chamuyarla sino que tenía que dejar en claro que ni la conocía. No, flaca, no soy tu fan.

Dijera unaqueyosé: “turraaaaa, te la chamuyaste lo mismo!! No podés con tu genio, sos tremenda! Y encima tenés mal gusto!”. Así que bueno, entre tantas anécdotas del finde, quedó mi chamuyo a la batera de Kumbia Queers jaja. Dijera una amiga “Desde cuando soy torta? Y…yo creo que me enamoré de la partera”.


domingo, 14 de noviembre de 2010

Los nuncamás duran por lo general una semana. Y a veces ni eso.
Vamos, que es frecuente el deseo de querer cortar la semana con una birra un miércoles o un jueves.



jueves, 11 de noviembre de 2010

Obviamente estas cosas pasan en el momento indicado. De manera inoportuna, de más está decir. Claro, si fuera de otra manera, la vida sería muy aburrida. Las idas y vueltas de la vida, sus ironías, sus enredos, sus misterios. Sus tan llamadas coincidencias. Como gusten llamarlo, al fin y al cabo qué sabe uno, no?

Demos seis pasos a la izquierda en la línea del tiempo. Uno por cada año que pasó desde ese cumpleaños. Uno por cada año que pasó y que no nos vimos ni por casualidad (para suerte mía de ese entonces, claro). Sos una de las personas que dejó sembrado en mi vida un signo de pregunta. Cosas que no explico, o que no quiero explicar. Cosas que hoy en día saco a flote (últimamente me dedico a revolver el fondo de mi gran laguna mental, hay muchas cosas hundidas ahí), las observo y quizás, con suerte, algún día entenderé (si dejo de procrastinar y de hacerme la boluda).

Ahora, seis pasos a la derecha. Hace dos días nos cruzamos. Noté de reojo que amagaste pararte a saludar, yo obviamente caminé lo más rápido posible (independientemente de mi apuro del momento). Hola, hola. That’s it. Y hoy de nuevo el cruce, pero en un ambiente cerrado, sin excusas para escapar. Finalmente, el diálogo tuvo lugar. Torpe, nada fluido, repetitivo, nervioso. Silencios incómodos, como era de esperarse. Si no nos despedíamos pronto, el próximo tema era el clima. Y yo me pregunto si el titiritero celestial se divierte manoseándome el cerebro de esta manera. Justo en esta crisis de identidad me pasan estas cosas. Obvio. Mientras tanto me pregunto si la tercera es la vencida.

sábado, 6 de noviembre de 2010

   A     dice (12:42 a.m.):
*me colgué xD
*pensando

      B      dice (12:42 a.m.):
*en qué?

   A dice (12:42 a.m.):
*en eso
*en q tenemos buen sexo no matter what

     B dice    (12:44 a.m.):
*sip..

   A dice (12:45 a.m.):
*escueta tú ahora

     B      dice (12:45 a.m.):
*es que, es verdad..
*y es raro, creo.
*porque podemos estar matándonos en otras cosas, pero podemos garchar lo más bien xD

   A dice (12:45 a.m.):
*jajajaja

     B dice (12:46 a.m.):
*onda, "te odio, no te puedo ni ver, pero garchameeeee"

   A dice (12:46 a.m.):
*bueno, ya sabes
*si los mayas llegan a tener razón, lo primero q hacemos ante el primer indicio, es juntarnos a garchar

     B dice (12:48 a.m.):
*dale xD
*incansablemente, unstoppablemente y hasta que el mundo se haga pedazos.

lunes, 1 de noviembre de 2010

the never-ending story, indeed

"La vio ahí, en su cama, como muchas otras tantas veces. Estaba de espaldas a ella y dormía plácidamente. Hacía mucho tiempo que no la tenía en ese lugar, seis meses, tal vez. Tres desde la última vez que durmió con ella en su cama. Y empezó a repasar toda su historia, la de ambas, de principio a fin, de tres años y tres meses atrás hasta ése momento, en el cual se encontraba ella observando su cuello. Una historia rara, de idas y vueltas, enigmática para muchos y más aún para ellas. Una historia de desplantes, desencuentros de sentimientos, de lugares, de tiempos. Inoportuna, como eran las dos, pero interminable. Con cuerpos involucrados y amores fugaces entremetidos, con estallidos de tormenta y silencios prolongados intermitentes. Con la rutina y la vida caminando por delante y escapadas varias de ambas partes al otro lado del arco iris. Era una historia atípica, de esas con las que una no cuenta pero que alivian un poco el dolor del alma.. y muchas veces lo causan. Era su historia, sólo de ellas. Porque nadie las conocía mejor que la una a la otra, nadie podía hacerles sentir un placer semejante, ni hacerlas sentir más en confianza que entre ellas. Y ella era más ella misma que nunca cuando la veía y, más aún, cuando era la propia desnudez del cuerpo la que desnudaba el alma. Y así eran las cosas -pensó-, y la abrazó. Así serían las cosas, -continuó-, hasta que alguno de esos amores fugaces, llegara para quedarse."

¿Para qué ponerlo en palabras si ya lo hiciste vos?