Creative Commons License
aborto de pensamientos/abortion of thoughts is licensed under a Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 2.5 Argentina License.

domingo, 23 de enero de 2011

No sos vos, soy yo


La tierra va a tener dos soles, como si no bastaba con uno. La realidad siempre supera la ficción, chupate ésa Georgeee!! A todo esto, a medida que pasa el tiempo uno va comprobando que los mayas tenían la posta. Tiembla Aschira!!! Pero posta, dos soles? “Y la tierra alrededor de cuál va a girar?”, me preguntaron hoy. Alrededor del sol de siempre, supongo. Traslación en forma de infinito no creo. Qué quilombo loco, un día te levantás y resulta que hay un signo del zodíaco nuevo, al otro te levantás y hay un sol nuevo. Para cuando el día Osvaldo?? Media pila, che! Definitivamente quiero que los findes tengan tres días. No importa que los días laborables sigan siendo cinco, pero denme tres libres al final de la jornada. Y no me toquen la noche, que es sagrada. Si el sol no sale, no le estropeará el día al conejo”.

Cambiando de tema, la gente siempre decepciona. Esto me recuerda a alguien que cada vez que yo decía esto, ella me citaba una frase de Robert Fisher: Cuando aprendas a aceptar en lugar de esperar, tendrás menos decepciones”. Y como hoy estuve pensando en ella por razones que no vienen al caso, ilustro esta entrada con frases de ese autor. Volviendo a lo que decía, uno siempre se ve desilusionado por otros, pero la culpa no es más que nuestra. Solitos fallamos en esperar que el resto tenga el mismo accionar que nosotros. Y ojo, a veces pasa, para mal, claro. Y sí, eso de que uno recibe lo que da por lo general aplica para lo negativo. La bondad está fuera de moda. Al fin y al cabo todos terminamos en el mismo lugar. Todos volvemos a la tierra. Si te vi, no me acuerdo.

Desde las apocalípticas premoniciones ancestrales hasta los nuevos engendros cosmológicos ha habido mucha espera y poca respuesta. A veces hay cosas que mejor no decirlas, evidentemente. Sin embargo, no me quejo. Lo merecía. Al fin y al cabo hiciste lo mismo que yo. La diferencia está en la razón de lo que hicimos. Se suponía que lo hacía para el bien a largo plazo, para que la distancia no se acortara, porque da miedo, porque no es manejable, porque…no.  Pero sabés qué? No me la banco. Y no, no me queda otra más que bancarla. No hay intención de tropezar de nuevo con la misma piedra. Basta de juntar karma, Laura. Bastaaaaaa!!

“Las decisiones son fáciles cuando sólo hay una alternativa.” Y ni siquiera así, creeme. Me encanta buscarle la quinta pata al gato. Ese gato que a veces me ronronea y otras veces me araña. Ese mismo gato que siempre cae parado. No? Bueno, no siempre, pero nos pasa a todos. Mirame a mí, con la espalda a la miseria y menos vidas.

Pero te juro que ahora con o sin soles, estoy en conejito.

3 comentarios:

  1. es cierto,
    cuando aprendemos a aceptar, hay menos decepciones pero cuesta, cuesta .. aunque no es imposible!

    un beso

    ResponderEliminar
  2. me tienen harta todas las teorias conspirativas, yo no mas del ver para creer, hasta q nada cambie voy a seguir pensando igual

    ResponderEliminar
  3. AEA:
    cuesta mucho, si! pero en algun punto del camino te acostumbras =S
    beso.

    LOLA:
    te apoyo totalmente!

    ResponderEliminar