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miércoles, 29 de junio de 2011

laskrjdlaksrjdaslqkrjdasld

TE CAGO EXTRAÑANDOOOOOOOO!!!!!!!
LA PUTA MADRE QUE LO RE MIL PARIO!!!!!!

ksrdañsldkrasñdlkrasdqñl

martes, 28 de junio de 2011

Claro que no sorprende, qué esperabas? Me decís estas cosas como si fueran novedad, como si yo no las hubiera visto, como si no las hubiera predicho. Como si no lo viera en tu mirada, en tu actuar, en tus palabras, en tus silencios…en cada paso que das. Lo gracioso es que sé que vas a pensar que hablo de ella a la vez que ella va a pensar que hablo de vos. Y en realidad hablo de vos (o sea, hablo de ella).

domingo, 26 de junio de 2011

Comía, observaba, pensaba. Observaba y pensaba. Pensaba. Cuál es el punto en el que todo se va al diablo? Ese punto que determina cuándo se pasa de un lado al otro. Ese quiebre que deja al descubierto que en realidad…no estaba todo bien, que el camuflaje no sirvió y que el efecto bola de nieve es devastador. Cuesta desandar el camino, así sea mentalmente, para tratar de desentrañar y encontrar el detonante (en caso de suerte y que haya sido sólo uno, claro). Observaba y pensaba, uno creía que cuando fuera “grande” iba a tener las cosas más claras, que todo fluiría y las dudas serían menos ante las certezas. Pero resulta que no, que no es cosa de soplar y hacer botella. Al contrario, los problemas y la incertidumbre son directamente proporcionales a los años que uno cumple. Llega un momento en el que hay que apretar el freno porque no se puede seguir pensando “cuando sea grande (tal cosa)”. Shitty, I know, nobody said it was easy. A veces cuesta ver el tenor de las cuestiones porque pone excusas, porque quizás no es tan así, porque somos jóvenes...porque bla.

viernes, 24 de junio de 2011

Conseguir a esta altura, a precio de costo, entrada para ver a Argentina en la Copa América: no tiene precio.

Que a la entrada te la compre tu jefa: más que no tener precio, es un crédito a tu favor.

Ir a ver el partido con tu jefa y tu ex jefa: sin palabras.

martes, 21 de junio de 2011

Valle, cresta, valle, cresta, valle, cresta. Así se podrían resumir mis días. Ahora en temporada de valle, nadando en un mar de preguntas. Por lo general, las mismas de siempre. Ésas que no tienen respuesta, y que no te sacan de la órbita en la que das vuelta sin cesar.

La imposibilidad de encontrar algo magno trae aparejada la proeza de respirar sin agitarse. La gracia del saltimbanqui. Uno piensa que hay que sosegarse, pero todo lo contrario.

Por favor, catapultame.

sábado, 18 de junio de 2011

"Sólo el sol, el amor y la muerte no se pueden ver directamente a los ojos"


-Julia Kristeva-

martes, 14 de junio de 2011

Three suddenly interrupted REMs in a row are more than I can take.

Inercia y Gravedad te conducen con velocidad hacia el camino-puente rodeado de nada, de oscuro. Caer al Vacío sin saber que está ahí esperando por vos, sentir que el corazón se sale de tu pecho y despertar antes de saber contra qué te estrellarías en ese Negro.

Ser víctima de una inseguridad de la cual sos consciente pero que no esquivás del todo; y sentir en la carne el filo de esa hoja de metal que con violencia te penetra. Que se mantenga la sensación de tener una herida abierta resulta en dolor, ardor, pánico y vulnerabilidad.

Discusión que no es más que un monólogo mudo puesto que por más fuerza que ejerzan tus pulmones para que la voz salga con ganas, no se emite sonido alguno desde tus cuerdas vocales. Sentís la cara acalorada, los ojos que te lagrimean y la desesperación de no poder expulsar un grito porque se autosofoca.

Impotencia todo, pérdida del norte y Frustración en su máximo exponente. Inquietud que se manifiesta en sobresaltos concentrados y se mantiene a lo largo del día (y también más allá) amenazando con ocasionar una implosión cardíaca o un cortocircuito mental.


No apaguen la luz, que quiero dormir.

domingo, 12 de junio de 2011

Me quedó su perfume en mi muñeca. Me gusta. Raro. Todavía no decido si lo banco o no, si será tan grande la desconfianza que me genera. No sé. Trato de no equivocarme, aunque lo haga igual. Como hasta hace poco, que venía esquivando algunas piedras del camino y hoy por mirar para cualquier otro lado, o mejor dicho, por no mirar, tropiezo de nuevo. Acá estoy, queriendo arrancarme el estomago para luego hibernar y despertar en septiembre. No aprendés más, Laura. Cansa. Neuronas nadando en alcohol. Mensajes van, mensajes vienen. Personas que me confunden. No sé por qué, si al fin y al cabo yo tengo claras las cosas. O debería tenerlas. Quizás juego a no tenerlas para excusarme a futuro. Si me conoceré. Whatever. Y ahí va, la pregunta que no tienen que hacer, menos cuando estoy tomando. Y ahí caigo en el pozo de los recuerdos. Me asusta levantarme y recordar que sucedió algo que pensé que no pasaría mas. Que creía superado. Que podría haber sido catastrófico de haberlo mandado. Para mí, claro, para quién más? Borrador en mi celular que sólo (sí, yo sigo poniéndole tilde, porque la RAE me la fuma lentamente en pipa) contenía esas cinco putas letras que hacía añares que no escribía una detrás de la otra y que habían adoptado una inefable falta de significado. A replantear cuestiones ahora, a latiguearse la espalda a modo de mea culpa. Alabada sea mi mala memoria, finalmente. Era hora que el paso del tiempo algo borrara, así sean sólo números.