A veces sentimos que decimos de más y otras veces, que decimos de menos. A veces se sabe que es factible predecir gran parte de muchas cosas; sin embargo, en cuanto a una pequeña fracción relevante de la cuestión, la incertidumbre es magna.
El miedo a equivocarse está, existe, es parte de nuestros días. Un movimiento en falso equivaldría a una catástrofe. Cada palabra que decimos es como una maderita que sacás del Jenga. Y sabés qué? Me gustaría pensarla menos y jugar más, ponerle otra dinámica a la cosa. Pero claro, de poder ser así no generaría interés. Ergo, estas líneas no existirían.
A merced del aleteo de una mariposa.
Mierda que salímos complicados!
A dónde está el botón de reset???




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada