Creative Commons License
aborto de pensamientos/abortion of thoughts is licensed under a Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 2.5 Argentina License.

martes, 6 de marzo de 2012



Tomó un sorbo de la gaseosa y lo dejó estancado en su boca, sintiendo cómo de a poco se le adormecía la lengua. Esa sensación le parecía rara, curiosa, pero molesta a la vez; sin embargo, una vez que tragaba, le daban ganas de repetir el juego. Absorto pensaba, aunque no sabía bien en qué. Quizás en la física de las burbujas, sobre de las cuales algunas vez le prometieron una explicación. Quizás en la transparencia u opacidad de los objetos. Quizás en la desgracia del ser infinito. Quizás en los cambios, en el río de Heráclito o en las penas de Asterión. Lo cierto es que en su cabeza las ideas hacían festín; el popurrí era muy acentuado. De pronto se dejaba llevar por esa anestesia local que le producían las burbujas y al parpadear se encontraba en otra locación. Era un cuarto vacío, de paredes beige con vetas en las aristas que parecían humedad (lo que equivalía a fuga de sensatez). Cuando digo vacío quiero decir que no había personas, ni muebles, ni mucho menos animales. Sí había paredes internas que lo subdividían en cuantas partes fuera necesario. Por algún carril circulaban las dudas, por otro las certezas (esas eran muy pocas), por otro los miedos y por otro los inclasificables, que eran mayoría. Tragó el sorbo y así terminó lo que quedaba en el vaso. Observó sin querer que en un rincón del vidrio había una pequeña burbujita interna. Repitió en su mente: ‘burbujita interna’. Tanto cavilar para que al final de cuentas un insulso detalle le rotulara la cuestión. Ironías de la vida, le deletreó su inventario encefálico. Ja. Acomodó la silla en su lugar, lavó el vaso y salió al sol. 

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada