Creative Commons License
aborto de pensamientos/abortion of thoughts is licensed under a Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 2.5 Argentina License.

domingo, 19 de abril de 2015

Se había hecho ya costumbre el frasquito café sobre su mesa de luz. Esa noche luego de hora y media de no encontrar posición en la cama, se tiró en la lengua unas cuantas gotas. No supo cuántas, la lengua había perdido ya sensibilidad; paró cuando sintió el gusto fuerte en su boca.

Pasados los minutos, sus ojos comenzaron a cerrarse, y entro en un trance en el cual no dormía, pero tampoco estaba despierta. Pseudo sueños comenzaron a fluir por su mente. Se veía a sí misma en la confitería de costumbre, en la mesa de costumbre, consumiendo su café de costumbre con el acompañamiento de costumbre: tres tostadas, una manteca, un dulce de durazno y la soda que por lo general se olvidaban de llevarle, por lo que tenía que pedirla nuevamente, con cara de que la propina sería menor.

Una vez todos los elementos en la mesa, su inconsciente se soltaba, ya que ninguna compulsión lo interrumpía. Otra vez absorta su mirada, esta vez sobre su café. La espuma había dejado una figura que parecía un 9. Se puso a cavilar sobre ese número, sobre la figura, sobre como parecía el inicio de un espiral. Y fue ahí que encontró una de las palabras clave a todo: espiral ¿Cómo pudo haber estado tantos años, casi una década, pensando que era un círculo? No, claro que no, estaba tan nítido ahora. Había sido un espiral. Los círculos terminan donde comienzan, en cambio esto se había prolongado como un bucle al infinito y más allá, no llegando a absolutamente ninguna parte. Extremos inacabados que se perdían en los ejes espacio-temporales. Por supuesto que era un espiral, ¿no recordaba acaso las veces que tuvo que oponer resistencia a las fuerzas centrípetas que pretendían revolearla sin destino aparente, pero con violencia certera?

Miraba el 9 y pensaba que en realidad estaban en paz, al fin y al cabo ella había sido clara cuando le dijo que ya no la quería. Ergo sus pensamientos resortes empezaban y terminaban en el universo mental de ella misma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario